lunes, 28 de diciembre de 2015

EL PUENTE DE LOS ESPIAS (2015). Steven Spielberg

Renunciar a tus principios y doblar tu pensamiento en nombre de la falsa democracia basada en la expresión de los deseos o pareceres de la mayoría te corrompe como persona destruyendo para siempre la razón. Ocultarse en la mayoría y eludir el cumplimiento de las reglas aceptadas del juego, aunque fuere aclamado por la inmensa mayoría, es algo de lo más repugnante que se puede hacer. A pesar de que esto es así, hoy está muy de moda saltarse las reglas enarbolando la bandera de la opinión de la mayoría.

"En un mundo al borde del abismo la diferencia entre la paz y la guerra es un hombre honesto", este es simplemente el eslogan de la película, y a mi juicio sintetiza el Fondo, la idea principal alrededor de la cual gira el argumento y que articula la razón de ser de la película, el espíritu de un "Stoikiy muzhik", el hombre que no se dobla.

La Forma se la da a la película un gran MAESTRO (sí, con mayúsculas) del arte cinematográfico: Steven Spielberg. A mi juicio y después de los últimos fiascos de películas que he tenido la suerte (mala) de ver, una de las mejores películas del la cosecha de 2015.

Es una película de espías, pero tiene algo que es muy difícil de ver en este género: no te pierdes, se entiende, se puede seguir la trama. No hay infinidad de personas con nombres impronunciables y en clave haciendo de intermitentes en la película, manifestándose y desapareciendo como fantasmas con la cara más tapada que el hombre elefante y relatando intrigas jeroglíficas dignas de Ocón de Oro. ¿Está como "hecha para tontos"?, pues no, está hecha por un listo, por alguien que sabe expresarse con una cámara en la mano, con alguien que sabe Latín, que habla idiomas, entre ellos el idioma de la concatenación argumental de imágenes, del tempo y de la dosificación, de la pausa y la acción, alguien que sabe de sintaxis cinematográfica.

Spielberg además de sabio es noble, eso creo yo. Particularmente me emociona ver cómo un MAESTRO no pierde ocasión para rendir tributo a "sus mayores". La película sin duda tiene trozos de Hitchcock y por supuesto un memorable recuerdo para Wilder cuando Donovan pasa por delante del cine alemán en el que están proyectando nada más y nada menos que "Eins, Zwei, Drei",  "Uno, dos, tres." (1961) Billy Wilder.

Mark Rylance, genial, de momento el papel de su vida.  Tom Hanks, sobran las palabras y no voy a decir nada más, creo que es la cuarta vez que trabaja con Spielberg. Sin embargo de Steven Spielberg sí que voy a añadir algo muy simple: nos deja, de nuevo, algunos planos para la eternidad.


Mi recomendación: Si te gustan las de espías: ¿Cómo te vas a perder la mejor película de espías de los últimos años?. Si no te gustan las de espías: Ve a verla, esta no es una película de espías, es de Steven Spielberg.

lunes, 23 de noviembre de 2015

SPECTRE (2015). Sam Mendes

Desde luego o llevo una racha bastante mala o me he vuelto muy exigente. No atino ni una, qué pena de dinero gastado, el de la película, ¿Cuántos niños podrían haber recibido por ejemplo unas buenas clases de cine con la pasta que ha costado? La ¿pelicula? no vale nada, sin rodeos: ni fotografía, ni historia, ni actuaciones, es una película Ni-ni, ni Fondo, ni Forma (aunque es verdad que normalmente las de J. Bond no suelen tener mucho Fondo).

Hacía mucho tiempo que no me aburría tanto en el cine, estoy por contaros todo lo que se me pasaba por la cabeza mientras los fotogramas se ralentizaban en la pantalla decididos a participar en una estúpida pesadilla sobre una nueva teoría de la relatividad, "El tiempo se expande exponencialmente a lo aburrida que es una película".

No entiendo el argumento, es más, creo que no hay argumento, sólo tres o cuatro ideas mal encadenadas para forzar unas pocas secuencias de acción regularmente resueltas, algunas excesivamente largas, explosiones malas y de corte anticuado, persecuciones largas y poco brillantes, un par de gags medianamente resueltos y poco más. No entiendo tampoco que se anuncie a Mónica Bellucci, apenas sale en un fotograma y medio, no tiene papel, su personaje no importa en el argumento, Mónica está metida a martillazos en la película. ¿Pero tan necesitada está esta mujer?

La verdad es que tengo una duda sobre lo mejor de la película, no sé si fueron los títulos de crédito del principio o fue cuando una súbita explosión en la película despertó al señor de la butaca contigua. Tal vez fue que acabara…

En fin, difícil creer que el director de American Beauty (1999) o de Camino a la perdición (2002) haya sido capaz de hacer esto con una cámara 15 años después.
No me extiendo más.

Mi recomendación: Si te gustan las películas de James Bond, creo que es un buen momento para volver a ver alguna de Sean Connery, o incluso para ver Skyfall (2012) también de Sam Mendes y doscientas treinta y nueve mil quinientas catorce veces mejor que ésta. Si a pesar de todo quieres intentarlo, realmente he de admirarte, eres valiente.


He leído algunas críticas en positivo sobre esta película, aunque lamentablemente esto me hace sospechar que la inmensa corrupción que hay en esta España ha llegado también a los ámbitos de la crítica cinematográfica.

martes, 10 de noviembre de 2015

EL BECARIO (2015). Nancy Meyers

Un buen amigo mío escribió un día una carta a un periódico que inmediatamente fue publicada, no en vano el Fondo y la Forma de lo que en la carta se decía eran excelentes. Si me da permiso corregiré este post y pondré su nombre.

En la carta decía entre otras cosas "Una sociedad que no se beneficia de la sabiduría de sus mayores y que no deja desarrollarse a sus jóvenes está enferma."

¿Sabéis las toneladas de experiencia que se almacenan en la memoria de una persona a punto de jubilarse?, ¿No parece lamentable que justo en ese momento, la sociedad "prescinda" de ese filón de oro puro y lo envíe a un cementerio de elefantes? Yo no digo que esas personas deban seguir trabajando, ni tanto tiempo al día ni con tanta exigencia productiva, pero creo que sería muy positivo para la sociedad y para las empresas que, como plantea en principio la película, se mantuvieran en el mundo laboral como una especie de wiki-becarios que entre otras cosas, podrían evitar que se cometieran una y otra vez los mismos errores de antaño ante situaciones parecidas.

En realidad al final va a ser cuestión de tiempo, esto va a suceder, y lo digo con la seguridad que caracteriza a un objetivista como el que escribe, no es que crea que vaya a suceder, es que va a suceder, y no falta mucho.

Ante un planteamiento tan estupendo, la película (lo digo para que sepáis que ahora estamos hablando de cine, jajaja…) recorre un camino muy distinto, se niega a explotar éste filón y se convierte en Ortro, el hijo de Equidna y Tifón, el perro de dos cabezas: Por un lado la cabeza que representa una comedia bastante divertida, con un genial Robert De Niro y por el otro la que escenifica un auténtico pastelón al mejor estilo de Hollywood, que termina desbarrando con un final cuanto menos sorprendente, y me refiero sobre todo a la última escena, no seáis malpensados. (Ah, ¿Qué no lo entendéis? Pues id a verla, porque no pienso hacer spoiler).


Mi recomendación: Si te gusta reír y quieres pasar un rato agradable aunque sea en la pastelería de Pink Soft Sugar, ve a verla, Robert De Niro compensa con creces. Si te gusta echar alguna lagrimilla y quieres utilizar ese pañuelo que tienes sin estrenar, pues también ve a verla aunque De Niro te corte los lagrimones con sus gracias.

domingo, 25 de octubre de 2015

MARTE (THE MARTIAN) (2015). Ridley Scott

El otro día quedé con Ridley Scott, esto lo hago desde que vi su película Blade Runner (1982), cuando me prometí a mí mismo ir a verle en todas sus películas. Sí, verle, porque no lo dudéis, cada director aparece reflejado en sus obras. Llegué a la sala y estuve esperando, pero mi amigo Ridley apenas asomó fugazmente por el  cine.

Ridley Scott ha perdido una oportunidad de oro para reaparecer con fuerza en la escena, lleva años dando tumbos, ha desperdiciado una notable ocasión para hacer otra gran película de Ciencia Ficción, el género que le encumbró. Traer a Marte a Robinson Crusoe era la receta ideal para plantear algo superior, para profundizar , para darle a una película, perfectamente ejecutada, ese ingrediente que la lleva a permanecer de por vida en nuestras memorias y en los libros de cine.

Ridley Scott se ha quedado en la buena ejecución, se ha quedado en lo estético, pero a la poesía le falta pasión. No he sentido angustia, ni miedo, ni siquiera inquietud, tampoco me he encontrado reflexionando sobre planteamientos morales. No he detectado los ingredientes que enriquecen un plato genial y distinto, me he comido otras lentejas de cuartel.

Me entristece tener que decir esto de uno de mis directores favoritos, ¿Será porque le exijo mucho más que a los demás? Pero lo que he visto es a un granjero disfrazado de McGyver paseando por la casa de la pradera. Una película lejana a lo que este grandísimo director es capaz de hacer, y eso lo ha demostrado varias veces.

Odiosas comparaciones, pero Gravity (2013) de Alfonso Cuarón, le saca muchos cuerpos de ventaja y no digamos Misión a Marte (2000) del Príncipe del suspense Brian De Palma (Hitchkock será siempre el Rey). 

Decepcionante. Decepcionante no significa mala, decepcionante significa que no responde a lo que se espera de ella, que no cubre las expectativas, pero la película es técnicamente una muy buena película con unos buenos efectos, una buena fotografía, una buena interpretación por parte de Matt Damon y con suficiente respaldo científico si exceptuamos algún detalle (intentad deducirlo con el dato de que la presión atmosférica en Marte es de unos 8 hPa, menos de la centésima parte de la de la tierra entorno a los 1015 hPa). 

Bueno también el aderezo de la música Disco de los 80 y por mencionar algo más positivo el magnífico guiño a Starman (David Bowie, 1972).


Mi recomendación: Si te gusta Ridley Scott, ve a verla, pero estás avisado, así por lo menos no te llevarás una decepción tan grande como la que me llevé yo. Si no sabes quién es Ridley Scott, o sabiéndolo te importa poco, puedes ir a verla, es una película bastante superior a las que estrenan en los cines, pide tu bebida favorita y tus palomitas y a disfrutar, pero nunca, nunca cojas patatas, (mejor palomitas, te lo aseguro)

lunes, 14 de septiembre de 2015

MISIÓN IMPOSIBLE: NACIÓN SECRETA (2015). Christopher McQarrie

Todos sabemos que películas como esta no aspiran a pasar a la historia como paradigmas de lo que denominamos una obra maestra, más bien pretenden tener una buena recaudación cerrando así el círculo del negocio cinematográfico. Lo cual, en el fondo no es malo, porque si no hay negocio tampoco hay cine, y todos queremos que haya cine ¿verdad?.

Hemos visto varias veces a Tom Cruise llevando a cabo misiones imposibles, y cada vez más imposibles, si no por lo complicado de la misión sí por el físico, que cada vez va dando menos juego, hay que recordar que son ya casi 20 años enfundado en el papel de Ethan, aunque reconozco que se conserva francamente bien.

El caso es que la que nos ocupa no es una de las mejores películas de la saga, yo me aburrí un poco. No es tan espectacular como por ejemplo Protocolo Fantasma, a mí no me llegó a cautivar. La trama es un poco enrevesada, como la de aquellas películas de espías de los años 70 en las que te perdías y había momentos en los que no sabías quien era el del bigote ni por qué le había puesto una bomba en el coche al del abrigo gris, que por otro lado tampoco sabías si participaba en la película o sólo pasaba por allí, en fin, un poco… ¿Sudoku?

La película sin embargo, y por no ser muy negativo, tiene aspectos valorables. Nos deleita como siempre con algunas secuencias de acción realmente trepidantes, las persecuciones ejecutadas milimétricamente; la secuencia del avión (siempre hay un avión); Simon Pegg, extraordinario; Rebecca Ferguson, incansable; algunos toques de humor, por eso de bajar la tensión y el suspense…


Mi recomendación: Si no te gusta la acción ni los rompecabezas, no te agobies, esta es una película para que entres en la sala de al lado a ver si ponen algo interesante. Si te encanta la acción, puedes verla, pero tampoco pasa nada si te esperas a que la "echen por la tele".

jueves, 6 de agosto de 2015

INSIDE OUT (DEL REVÉS) (2015). Pete Docter, Ronaldo Del Carmen

Nuestras emociones y la manera en la que las procesamos influyen en nuestro comportamiento y por lo tanto en nuestra vida. Lo que nos sucede en la vida influye en nuestras emociones. Es por esto por lo que es posible caer en una espiral de comportamiento inducido por las emociones que nos lleve al desastre como personas.

¿Profundo?, pues Pete Docter lo explica admirablemente bien en esta maravillosa película, la mejor película de Pixar hasta la fecha.

La película da para mucho, podríamos hablar sobre la memoria, sobre la interpretación de los signos y el proceso que eso conlleva en nuestro cerebro, sobre la relación en el idioma entre significante y significado, la asociación de ideas abstractas con significados en nuestra mente, el efecto Bouba Kiki o el experimento de Wolfang Köhler….,  ¿Qué…?, A este tío se le ha ido la olla…

Peter Docter ha utilizado parte de todo esto en la película, Peter Docter es un genio. Además lo ha plasmado todo de tal manera que la película es entendible por todos, la película entretiene y apasiona tanto a un niño como a un adulto, y estoy seguro que a un doctor en psicología también.

Docter ha sabido ir más allá de lo aleatorio, comprende muy bien el efecto Bouba Kiki y lo ha tenido muy en cuenta, lo que le da un impulso estratosférico a la credibilidad de la película. Cada una de las formas que tienen los personajes, Alegría, Tristeza, Ira, etc… se asocia mentalmente y automáticamente a su significado inducido, Ira tiene forma de llama (*~#!!), Asco de brócoli (puagh!), Tristeza de bola (snif!), como una lágrima.., una genialidad!, pero es que además los personajes animados parece que actúan de verdad, yo creo que nunca me he sentido más "dentro" de la trama y más conexo con los personajes de una película de animación que en esta ocasión: Chapeau!

El viaje por el túnel del pensamiento abstracto, memorable! Quedará para siempre entre las mejores secuencias del cine. Bing Bong, las bolas de los recuerdos, los recuerdos esenciales, las islas de la personalidad, toda una serie de grandes ideas tratadas con esmero que conforman esta maravillosa Obra de Arte.

La película es una metáfora sobre el funcionamiento del cerebro y de sus procesos, sobre la influencia de las emociones en el comportamiento humano y su relación con los recuerdos, sobre la memoria y sobre el olvido, sobre el amor y sobre la pasión. No me cansaré de decirlo miles y miles de veces para que esto quede almacenado en miles y miles de bolas en mi hipocampo: Una maravillosa Obra de Arte, un Hito en el cine de animación.

Si no la has visto puede que sea porque no has tenido tiempo: apaga el fuego, deja la comida y corre a verla, que ya habrá tiempo para comer; también puede que sea porque crees que eres ya mayor para películas de animación: pues que sepas que no, no lo eres. Si la has visto, merece la pena verla otra vez y revivir cada secuencia sacándole todo el jugo que tiene.

viernes, 19 de junio de 2015

JURASSIC WORLD (2015). Colin Trevorrow

Soy un auténtico apasionado de los dinosaurios, si habéis estado en mi casa habréis podido comprobar que tengo las paredes llenas de pósters de cine y los muebles llenos de reproducciones de saurísquios y ornitísquios, y de libros sobre estos impresionantes animales, pero intentaré no dejarme llevar por esta pasión en mis comentarios.

Esta es la mejor película que he visto en mi vida! (Lo aclaro, sé que la ironía y la sorna no se entienden en los mensajes escritos: esto es un chiste en relación a la última frase de mi primer párrafo). Ahora volved a leer la primera frase de este párrafo imaginándome con cara de estar haciendo una gracia. Mejor así, ¿Verdad?

Ahora con el semblante sereno. La película cumple su función. He dicho algunas veces que el Cine se inventó para mostrarnos de una manera más real que con la palabra historias, relatos, acontecimientos apasionantes, inventados o reales, pasados, presentes y futuros en los que no hemos podido estar ni participar como protagonistas ni como espectadores. La vida normal, el ir a comprar el pan, el subir a un autobús y que no pase nada no tiene sentido en el Cine. Esta es la primera y primitiva función del Cine, pero algunos, los mejores, se dieron cuenta de que podían hacer algo más: pintar las películas del color de la belleza y elevar el Cine a la categoría de ARTE.

Jurassic World es una película entretenida, es una película divertida y bien realizada, pero, como creo que todos esperábamos, no ha subido al escalón de la fama del arte, cosa que en algún grado sí consiguió Steven Spielberg con Parque Jurásico (1993). ¿La diferencia? Muy fácil, aparte de la originalidad, Spielberg supo hacer poesía con las imágenes, con los planos, con el montaje, con el tempo y con la cadencia de los hechos, supo inyectarnos con la droga del suspense, supo conseguir que nos cayéramos dentro de la película.

Jurassic World es Frankenstein. El hombre vuelve a jugar a ser Dios y vuelve a crear al monstruo, en este caso el monstruo está lleno de apatosaurios, mosasaurios, triceratops, anquilosaurios y velociraptores, y como nó, éste se rebela contra su creador. Es una vieja historia, pero no está demás volver a contarla de vez en cuando.

Por cierto me gustó mucho, muchísimo volver a escuchar aplausos en una sala de cine. No, no fue una gran ovación, fueron unos tímidos aplausos al final de la película a los que se sumaron otros y otros durante un instante, y es que esto a mí me pone los pelos como escarpias desde que vi El gran dictador (1940) Charles Spencer Chaplin.

Mi recomendación: Si eres joven, te entretendrá seguro; si eres adulto, te sacará de tus problemas al menos durante unas dos horas; si te gustan los dinosaurios, no dudes en ir a verla a la pantalla más grande que haya en tu ciudad; si no te gustan los dinosaurios, no importa, nadie es perfecto!


P.D. Es absolutamente maravilloso el punto al que ha llegado la técnica de la imagen por ordenador y los efectos especiales, me fascina tener la oportunidad de ver a un dinosaurio moverse, saltar y correr con una apariencia tan natural, tan real…   That's Entertainment!!!

viernes, 12 de junio de 2015

TOMORROWLAND: EL MUNDO DEL MAÑANA (2015). Brad Bird

No puedo decir que Brad Bird se equivocara ante la elección de dirigir Stars Wars Episodio VII: El despertar de la fuerza (próximamente en los mejores cines, o sea en todos) o esta Tomorrowland: El mundo del mañana, ya que cualquier guión es bueno a priori para expresarte como Director de Cine. El problema ha venido después.

Tomorrowland está basada en una idea original de Walt Disney, una idea que intentó plasmar en uno de sus parques de atracciones: EPCOT (Experimental Prototype City Of Tomorrow), a partir de aquí es una aventura de viajes por el tiempo y por el espacio con un trasfondo educativo del que casi nunca carecen las películas de la factoría.

El inicio de la película es muy prometedor e intrigante, Bird utiliza los mejores consejos de Hitchcock para ganarnos inmediatamente, para sumergirnos en la trama, para impregnarnos de sabor a buen cine, pero por desgracia cuando ésta llega a lo que debiera ser la apoteosis de la película la magia se ha esfumado, se ha diluido en exceso de metraje y explicaciones sin sentido: el sabor ha desaparecido.

Brad Bird es un gran director de películas, películas para niños y películas para mayores, El gigante de hierro (1999), Los increibles (2004), Ratatouille (2007), Misión imposible: Protocolo fantasma (2012), también ha participado muy directamente en películas de Pixar como Monstruos University (2013), Indomable (2012), Toy Story 3 (2010)  o Up (2009) y evidentemente aunque esta no es una mala película probablemente sea la que se queda más corta. Aún así es una película que puede gustar tanto a los niños como a los mayores que les quede un hueco en su mente para algo de fantasía, un poco de imaginación, efectos especiales y complejidad espacio-temporal.

George Clooney, normalito. Hugh Laurie, para mi gusto mejor.


Mi recomendación: Si te gusta Disney, ve a verla; si no tienes plan, ve a verla; y si tienes plan, pues saca un hueco y ve a verla, que ir al cine a mirar con "ojos que ven" siempre es bueno para el espíritu y para la mente.

lunes, 25 de mayo de 2015

THE IMITATION GAME (Descifrando Enigma) (2014). Morten Tyldum

¿Qué es imitar?, ¿Puede una máquina imitar a un ser humano?, ¿Puede imitar su forma de pensar?, Pero… ¿Imitar a quién?, ¿A la raza humana o a un hombre en particular?

Todos los hombres somos distintos, todos tenemos diferente forma de pensar y por eso tenemos distintos gustos y distintas formas de actuar. Gracias a esto somos seres individuales, el regalo que es el pensamiento y la razón nos ha hecho únicos, hace que podamos decidir, la razón nos hace libres.

El individualismo nos lleva a lograr metas, pero también el trabajo en equipo. Nunca un  colectivismo de manada, esto siempre es un fracaso. Siempre el trabajo en un equipo en el que cada individuo funciona como una pieza distinta de un gran engranaje, una maquinaria en la que cada uno cumple con su función, en la que cada uno desarrolla su mejor cualidad intelectual.

La película, para mí, es un canto a la libertad, la libertad de tomar decisiones en tu vida personal, pero también la libertad de tomar decisiones que afectan gravemente a los demás y los conflictos morales que esto puede llegar a plantear. Yo diría que precisamente ahí es dónde se pone la mayor carga dramática de la película. ¿Podemos llegar a jugar a ser Dios? Lo que importa es que lo primero es la libertad, te la han dado en plenitud de uso y disfrute, sin límites, los límites los debe poner tu moral, tú debes saber ser libre. 

La película es también la historia de un drama personal en medio de la segunda guerra mundial, un drama individual que también representa un conflicto moral y social.

The Imitation Game se plantea desde el más puro posicionamiento neutral, nos plantea los asuntos muy sutilmente, para que pensemos, los plantea entre gambitos de dama, entre juegos de espionaje y contra-espionaje, y en medio del gran baile de la Segunda Guerra Mundial. ¿Acaso no crees que yo sé que tú crees que sabes lo que yo sé que te he dejado que sepas, o sabes algo más? Pues yo qué sé.

Morten Tyldum teje toda la trama con maestría, formando esta tela que nos muestra la vida de Alan Turing, creador de la máquina de Turing y precursor de la informática moderna, y lo hace de una forma íntima, de personajes, de relaciones humanas, sin planos lejanos, la cercanía de la cámara a las personas y la humanidad que muestran las imágenes es patente y proporciona toda la fuerza a la película que Tyldum quiere mostrar. Simplemente genial!

Mi recomendación: Si no la has visto ya estás corriendo. Si la has visto ya puedes volver a verla. Es una gran película, con Fondo, con Forma, con ideas para pensar y comentar con los amigos. Lástima de Cine Fórum.


viernes, 22 de mayo de 2015

MAD MAX: FURIA EN LA CARRETERA (2015). George Miller

"Sólo hay un sitio perfecto para colocar la cámara en cada toma" George Miller (2014)

Miller es especialista en películas de acción sobre ruedas, acción a raudales. Recordemos toda la saga: Títulos como Mad Max - Salvajes de autopista (1979), Mad Max 2, el guerrero de la carretera (1981), Mad Max, más allá de la cúpula del trueno (1985) y Happy Feet, rompiendo el hielo (2006), (Esta última por lo de "rompiendo el hielo"…)

Bromas aparte, sin lugar a ninguna duda la película que hoy comento es la mejor de la serie y a varios cuerpos de ventaja, y no quiero que lo que digo se malinterprete, ya que ésta para mí, no es una obra maestra porque le falta enjundia, le falta "mensaje", pero tiene sin embargo mucho de aquello para lo que se inventó el cine: Esta película es Entertainment.

George Miller camina ya por los 70 años y lo primero que te deja atónito es que Mad Max 2015 tiene más quintales métricos de acción, de octanaje, de decibelios, de tiros y de explosiones que cualquier otra película que yo haya visto en las últimas tres décadas, vamos que lo de La Jungla de Cristal (1988) de John McTiernan parece el anuncio del perrito del papel higiénico a su lado. ¿Pero qué desayuna este tío?  Ya quisiera yo llegar a su edad con esa energía, porque esta energía plasmada en lo que la película necesita para que sea técnicamente impecable implica un trabajo casi inhumano: Miles de tomas, un montaje trepidante, dobles que lo den todo, una coordinación milimétrica, etc… Me gustaría saber qué número de planos tiene la película en sus 120 minutos de metraje, porque si no es record Guinness debe estar muy cerca. ¡Y para colmo ya está pensando en la próxima!: Mad Max: The Wasteland.

Seguramente el futuro no será así, seguramente no habrá un holocausto nuclear, probablemente la sociedad tras-holocausto no se organizaría como se muestra en la película, pero ¿Qué más da? George Miller es un gran director y ha realizado una muy buena película, aunque a mí me aburra un poco el tema de la acción sin fundamento, que conste. También ha sido sabio para dejar al menos 20 segundos de tranquilidad y descanso auditivo por cada 40 minutos de acción desenfrenada, (Jajajaja…)

Charlize Theron se merienda la película de dos bocados, aunque lógicamente la exigencia de este papel no es mucha, pero la de los demás tampoco. Maravillosamente imaginativo el vestuario y genial el maquillaje de Jenny Beavan y Alice Baueris.


¿Mi recomendación? Pues muy clara: A quien le guste el Cine de Acción que la vea sin dudar; a quien le guste el Cine, que también la vea; y a quien no le guste el Cine ni la acción que se vaya a montar en barca al Retiro que está muy bonito (lo siento por los que no seáis de Madrid, los que no tengáis Retiro seguro que tenéis lugares fantásticos en vuestros pueblos y ciudades).

lunes, 18 de mayo de 2015

EL MAESTRO DEL AGUA (2014). Russell Crowe

La batalla de los Dardanelos es probablemente más conocida en la mayoría de lugares del mundo como la batalla de Galípoli. Fue una larga y horrible batalla que tuvo lugar durante la 1ª Guerra Mundial en Turquía. Miles de Otomanos, Ingleses, Franceses, Neozelandeses y Australianos perdieron la vida durante esa batalla, duró casi un año y fue especialmente cruenta.

La película narra la historia de un australiano que 4 años después de la batalla decide ir a Turquía a buscar los cuerpos de sus tres hijos desaparecidos en ella.

Russell Crowe me ha demostrado talento como director en su primer largometraje. Es una película de rodaje y montaje muy difícil, pero además se ha atrevido a mostrar que tiene recursos, que no va a hacer un cine de argumento lineal y plano, que quiere sumar, y esto es muy positivo. Nos deleita con alguna transición con desfase de sonido, inserción de imágenes con distorsión, analepsis, etc…, una serie de gestos que muestran cierta preocupación por contar las cosas de una forma más elaborada.

Aún así, debo decir que a mi juicio, la película no es redonda, Crowe no acierta a montar una línea argumental suficientemente sólida, la película se hace confusa en momentos. En algunas ocasiones es la imaginación del protagonista, que no estuvo en la batalla, quien nos cuenta lo que pasó, lo que le quita credibilidad. En otros momentos se introducen anécdotas que te apartan totalmente de la trama (¿Qué trama?), incluso la historia de amor que intenta acompañar al argumento principal queda un tanto ñoña y superflua. Toda esa deriva argumental unida a que Crowe no ha acertado a situar cada escena en su escalón adecuado en cuanto a su fuerza dramática y visual, hace que no haya cerrado el círculo y que la película quede sin reflejar lo que realmente el cineasta quiere contar: ¿Lo importante es la historia de la búsqueda de sus hijos o lo realmente importante es lo aberrante de la guerra?, ¿Es la historia de amor?, ¿Es todo?, parece que la historia es la búsqueda de sus hijos, pero el clímax dramático, el acento de la película lo pone Crowe en los planos de la guerra, (y no digo más para no hacer spoiler).  Bueno, pensad que también es posible que yo no me haya enterado de nada…


Me ha encantado la fotografía, realmente bella y los emplazamientos. Las actuaciones para mí son normalitas, pero por destacar a alguien me quedo con Yilmaz Erdogan.

miércoles, 13 de mayo de 2015

LA FAMILIA BÉLIER (2014). Eric Lartigau

La familia Bélier, que significa carnero (risas….), me ha sorprendido, esperaba una película un poco menos "trascendente". Es una gran película. 

Ya lo sé, siempre escribo lo mismo: el Fondo y la Forma, pero yo no tengo la culpa, y es que el arte es siempre así, no lo he inventado yo. Toda obra de arte tiene que decir algo, tiene que transmitir, tiene que causar sensaciones y sentimientos (Fondo), pero es que sólo será una obra maestra cuando además lo cuente con la altura de voz, la cadencia, la claridad, la belleza (Forma) suficiente para encandilar definitivamente al espectador.

En esta gran película francesa se hace un peculiar recorrido sobre la discapacidad, en concreto y en este caso sobre la sordera, y esto lleva a la discusión sobre la dependencia y las necesidades de las personas que padecen algún tipo de discapacidad, y también sobre sus posibilidades. Todo ello se modela a lo largo del metraje con una exquisita delicadeza y con una absoluta naturalidad que me hace pensar lo mucho que nos complicamos nosotros mismos la vida cuando nos enfrentamos con ese tipo de problemática. ¿Por qué no fluimos naturalmente como los ríos?, ¿Por qué no nos adaptamos al cauce y siempre tratamos de modificarlo?

La película también plantea en segundo plano y como consecuencia del argumento principal por un lado la incomprensión generacional (agravada en este caso por la incapacidad auditiva),  y por otro la diferencia entre huir (o abandonar) y volar en libertad. Conceptos profundos plasmados con una simpleza magistral.

Una película para toda la familia, una película para todas las edades, una comedia con pinceladas dramáticas, como la vida misma, una película para que todos aprendamos. En el plano técnico está muy bien resuelta, no es monótona, está muy bien narrada, no sobra ni falta. Hay constantes cambios, de luz, de paisaje, de encuadre…, hay riqueza en la fotografía, en el movimiento, en el montaje…


La música, ¡Quiero la banda sonora!

jueves, 9 de abril de 2015

BLADE RUNNER (1982). Ridley Scott


En ocasiones hay disputas sobre si tal libro fue mejor que la película sobre el mismo tema, y casi siempre parece que ganan los libros, es como si nos plegáramos ante la consideración de que la Literatura es un arte superior al Cine. Yo no estoy de acuerdo con esa consideración, pero independientemente de ello estoy convencido de que para muchos es infinitamente mejor el Blade Runner de Scott que el ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick, y Philip K. Dick no era un escritor cualquiera, seguramente si no llega a fallecer en 1982 antes de que se estrenara la película la habría visto y nos hubiera dado su opinión.

Pero no se trata de echar carreras, la misma historia se puede contar en Cine, Teatro, Literatura…, y podrá sublimar como una obra de arte o pudrirse como un pestilente cadáver, Fondo y Forma deben acoplarse para lograr la sublimación.

La película comienza con una de las introducciones más "grandes" de la historia del cine, ese vuelo hacia el centro del Los Ángeles del año 2.019, transportándonos lentamente hacia un mundo distinto y agobiante, tecnológico y oscuro, hacia ese futuro angustioso y pesado en el que el hombre ha terminado de perder su identidad confundiéndose incluso con las máquinas, hacia ese mundo lleno de aturdidores estímulos sensoriales. Este clima se convierte además en una constante de ambientación durante toda la película, Ridley Scott impide que descansemos de esta atmósfera sensorial ni tan siquiera por un instante, durante todas las escenas hay ruidos de maquinas, vibraciones, sonidos ondulantes que mantienen el agobio en el espectador, sólo la genial banda sonora de Evangelos Odysseas Papathanassiou, más conocido como Vangelis nos libera parcialmente de ese sufrimiento a lo largo de la historia.

Pero además de la magistral introducción hay otras muchas escenas que rebosan genialidad, la escena del retiro de Zhora a manos de Deckard atravesando los cristales del escaparate, a cámara lenta, con toda la expresiva crudeza de una muerte violenta que nos hace sentir cierta cercanía y confusión entre la realidad de la muerte humana y la del retiro de un androide. La escena de amor entre Rachael y Rick Deckard, sublime, con un soberbio uso del primerísimo primer plano en conjunción con las texturas provocadas por el juego de luces y sombras en su apartamento, y todo ello acompañado de la genial música..., siempre la genial banda sonora.  La escena final de Deckard con Roy Batty, ¿Qué queréis que os diga?, ¿Que ya es un clásico?, ¿Que ya es una de las escenas más memorizadas por los espectadores de más allá de Orión y de la puerta de Tannhäuser?.

Las actuaciones son soberbias, Harrison Ford exquisito. Sean Young sublime, en esta película me enamoré de su elegancia y belleza, simplemente maravillosa. Rutger Hauer, su mejor película. Daryl Hannah, impresionante con esa máscara de maquillaje oscuro.

Sólo por poner un pero diré que me gustó más el final de la versión primitiva que este "final cut" (no diré nada aquí para no hacer spoiler) pero tal vez sea por mi inherente optimismo. ¿Será que Rid se está haciendo viejo?

En fin, una película llena de momentos profundos, momentos magistrales, momentos para pensar y recrearse, momentos llenos de sentido y de potencia como el del "origami" del unicornio, símbolo mitológico de la capacidad de derrotar a seres más grandes y más fuertes. Pues bien, gracias amigo Ridley por darnos esos momentos, porque todos estos momentos no se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia...


Por cierto, cada vez que salen los ojos de un replicante en primer plano Ridley Scott se las apaña para que aparezca en cierta manera el efecto ojos rojos típico de la fotografía con flash, incluso sucede con las réplicas artificiales de los animales como el búho de Tyrell. ¿Estáis seguros de que Deckard no es un androide?

viernes, 3 de abril de 2015

LA ESPINA DE DIOS (2015). Óscar Parra de Carrizosa

Si recordamos Rey de reyes(1927) de Cecil B. DeMille o la de (1961) de Nicholas Ray, La historia más grande jamás contada (1965) de George Stevens o Jesús de Nazaret (1977) de Franco Zeffirelli, creo que recordaremos en todos los casos que son superproducciones, películas producidas con muchos medios. La espina de Dios no está hecha con los mismos medios, sin embargo no carece de ellos, es una película hecha con cariño, con fuerza, con pasión por el cine y con ganas de tallar historias en celuloide, de escribir con imágenes.

Óscar Parra de Carrizosa articula todos los elementos a su alcance (dirección, guión, montaje…) y hace una película redonda, una película en la que se cierra el círculo, una película que lleva la coherencia tanto en el Fondo como en la Forma. Trata de una manera muy humana y cercana los tres años de predicación de Jesús hasta su crucifixión y resurrección, sin alardes, siempre desde dentro, desde el punto de vista de los apóstoles, desde su paradójica humanidad en la que cabe la tristeza, el humor, la duda y el miedo. Y la Forma acompaña, Óscar utiliza el contrapicado suave para mostrar los planos de Jesús adoctrinando a sus discípulos y casi nunca abre el plano de la cámara, porque no lo necesita para hablar en un idioma tan cercano, no le hacen falta reyes y cohortes, no le hacen falta miles de extras, le sobra y le basta con el cariño y las ganas de los figurantes voluntarios de Santa Cruz de la Zarza, con sus paisajes manchegos y los olivos entre los que ha pintado esta película. La interposición de unos pocos planos amplios con imágenes de oriente medio y del mar terminan de completar la paleta de colores que este cuadro necesita.

Excelentes Sergio Raboso como Jesús de Nazaret, y también Antonio Esquinas como Simón Pedro y Pablo Pinedo como el apóstol Andrés, tan cercanos, tan normales y tan humanos.

Hoy es Viernes Santo, estos días son días de películas bíblicas, son tiempo de pasión, de recogimiento y también un buen momento para ver una película como esta, os la recomiendo. Yo tuve la suerte de que el pasado Jueves 26 de Marzo me invitara mi amigo Román Muñoz al preestreno de La espina de Dios en Madrid. La suerte, porque si no fuera por eso tal vez no la habría visto, ya que no se ha estrenado en multitud de cines como las grandes superproducciones, y sin embargo la película me gustó, ya lo he escrito, pero también me gustó muchísimo volver a escuchar aplausos en un cine al finalizar una película, muchos aplausos, aplausos que resonaban con cada nombre que aparecía en los títulos de crédito, aplausos al aparecer el nombre de Santa Cruz de la Zarza, aplausos que son signo de haber disfrutado de algo bien hecho y aplausos de orgullo por haber participado en ello. Aplausos en definitiva de felicidad, enhorabuena por ello!

miércoles, 11 de marzo de 2015

EXMACHINA (2015). Alex Garland

¿Te has parado a razonar si eres un ser humano?, ¿Estás completamente seguro de que no eres un robot?, ¿De verdad estás seguro de que no estás programado para que tu unidad de proceso crea que es humano todo lo que está percibiendo sobre la maquinaria que es tu cuerpo?. No, no estoy reventando la película, estos son solamente unos pensamientos para introduciros en la temática general de ésta excelente película.

La temática sobre la inteligencia artificial se ha llevado al cine muchas veces, 2001: Una Odisea del espacio (1968) Stanley Kubrick con el vengativo HAL 9000, El hombre bicentenario (1999) Chris Columbus con el encantador Andrew, A.I. Inteligencia artificial (2001) Steven Spielberg con el tierno niño robot David, y me dejo muchas grandes y buenas películas. Pufff, me acabo de acordar de Blade Runner (1982) Ridley Scott con los sofisticados Replicantes de la Tyrell Corporation.

A mí la Ciencia Ficción me "pone", es sin lugar a dudas el género que más me gusta, también me gustan los otros géneros, y esto es normal ya que pienso que el cine se inventó para ver cosas que no podemos ver en la realidad, y evidentemente lo más difícil de ver en la realidad son cosas que no han sucedido (Ciencia Ficción), pero también es difícil ver cosas que sucedieron en otros lugares de la tierra o del universo (Cine Histórico, Oeste, Romanos, Bélico…) o cosas que suceden en otros entornos (Cine Policiaco, Musical, etc…). Lo que menos me gusta es lo que ya conté en mis pensamientos sobre Boyhood (Leed malditos!).

El escritor Alex Garland se ha atrevido a debutar como director con una película, a mi juicio, mucho más intimista y aterradora que casi todo lo que se ha hecho en ciencia ficción, una película que juega con los sentimientos y con  la codificación, con el amor y la frialdad, con la atracción y la oquedad, con la verdad y con la mentira, y todo esto lo hace en una trama justamente pausada, un tempo que permite que tu cerebro practique, que imagine, que piense, que se pregunte por aspectos morales y que se angustie con las dudas que plantea un posible futuro tal vez demasiado cercano. Todo ello en un entorno aislado, sin grandes pretensiones, sin superproducción, sin nada que moleste a la trama ni a tu mente…

Los caracteres en la película son realmente perturbadores y por eso contribuyen inquietando al espectador, la actriz sueca Alicia Vikander como AVA, excepcionalmente estremecedora va a ganar muchísimos enteros en su cotización en Hollywood. Oscar Isaac Hernández en su papel de Nathan, desdibuja totalmente lo que en principio debiera ser un magnate de los negocios provocando gran parte de la intriga que la película necesita. Domhnall Gleeson, bien, tal vez le ha tocado el carácter más plano.


Bravo Alex Garland por tu debut!, y bravo por esta película que me ha cautivado desde los títulos de crédito y no me ha soltado hasta varias horas después del final. Tal vez así merece más la pena ir al cine al precio al que lo han puesto. Por cierto he leído que va a bajar el IVA cultural. ¿De verdad cree alguien que va a bajar el cine? Tiempo al tiempo…

jueves, 5 de marzo de 2015

EL FRANCOTIRADOR (2014). Clint Eastwood

Clinton es un tipo listo, ha conseguido en esta película separar dos argumentos que muchas veces se confunden: el patriotismo y la balanza de los valores morales, y me ha fascinado la maestría con la que lo ha hecho. Algunos progres todavía no se han dado cuenta de esto y siguen dando palos de ciego en sus críticas a la película, incluso he escuchado que muchos le han llegado a quitar una estrella a Sin perdón (1992) y a Million dollar baby (2004) después de ver esta película.

La película cuenta una vida que más o menos conocemos por lo que ya se ha hablado en los medios, pero no es una vida normal como la de la mayoría de las nuestras, es la de alguien que abandona su vida de oveja para proteger como perro pastor al resto del rebaño de los lobos, y exactamente así la entiende Chris Kyle escritor de la autobiografía en la que está basada, pero también es la historia de quien desatiende a su familia por lo que entiende como su deber, lo cual plantea como siempre la problemática de la búsqueda del equilibrio entre cuánto quitarle a la familia a la que tanto amas para dárselo a los demás, a los que evidentemente también amas. Además plantea el dilema moral existente en la decisión sobre la defensa propia y también el conflicto psicológico en el ser humano tras una experiencia tan aberrante como la guerra. En definitiva, es una película que da mucho para pensar.

Por otro lado es 100% Eastwood, es una película muy americana, mucho más americana que otras muchas películas americanas, es muy patriótica, y por eso ha tenido mucho más calado en Estados Unidos del que tendrá en Europa o en España, así es que los progres acomplejados no deben acudir a verla aunque les inviten, y es que los americanos están y se sienten orgullosos de su bandera, no como en España que sólo se puede sacar los días de fútbol si no quieres que te insulten. Esto me suele causar cierta envidia.

Sin ser a mi juicio la mejor película de Clint Eastwood, es una buena película. Bradley Cooper borda el papel, muy buena su decisión de encajar en un cuerpo de Navy SEAL mediante la ingesta de 8.000 calorías diarias y entrenamiento para coger 20 Kilos, si no, no hubiera dado la talla.

martes, 17 de febrero de 2015

LA ISLA MÍNIMA (2014). Alberto Rodríguez

Es evidente que las subvenciones no son buenas, o al menos no son buenas cuando se conceden de ciertas maneras, y esto es porque en este país hay algunos que dan codazos para chupar de la teta pisoteando a quien sea. Sucede también en las bodas con cócktail, algunos se colocan en la puerta de salida de los camareros y saquean las bandejas.

En el año 2014 las subvenciones al cine en España han llegado al mínimo de los últimos años. Tras tres años de recortes consecutivos se han dejado en 33,7 millones de euros. Paradójicamente o lógicamente (según se mire), esto ha producido el maravilloso efecto de que se hayan producido tres de las mejores y/o más taquilleras películas españolas de la historia en este 2014, y es que la escasez agudiza el sentido y nos fuerza a dar al público lo que quiere y no, como otras veces cualquier idea peregrina subvencionada. Por primera vez en los últimos años las dos películas más taquilleras en los cines de España son españolas: 8 Apellidos Vascos (2014), Emilio Martínez-Lázaro (siendo esta la película española más taquillera de la historia) y El niño (2014), Daniel Monzón. Pero es que además la calidad de otra película como a la que hoy me refiero es apabullante aunque no haya cosechado ese mismo éxito en las taquillas.

La isla mínima es para mí la mejor película española del año, y lógicamente una de las mejores de la historia del cine español. Está rodada con una exquisita delicadeza, el "Tempo cinematográfico" (velocidad con la que se desarrolla la trama) es simplemente magistral. La audacia para explotar la riqueza de los paisajes y la naturaleza de las marismas del Guadalquivir de la mano del fotógrafo Alex Catalán, soberbia. Las tomas aéreas inspiradas en los paisajes de Atín Aya, fastuosas. Los movimientos de cámara por las marismas, una auténtica delicatesen. La ambientación en una sociedad enferma, casi podrida y endogámica, en una zona y momento concreto de la situación sociopolítica española de los 80, genial. Las actuaciones en general, y en particular las de  Javier Gurtiérrez y Antonio de la Torre (aunque con un papel más escaso), insuperables.

Creo que lo he dicho todo, o ¿me he dejado algo? Bueno, pues si me he dejado algo que sepas que también es maravilloso. Así es que si quieres ver buen cine, ve a verla. Creo que además no es una película con polémica, esta película no es como Boyhood, que encanta o defrauda, es de las que les gusta a todos o a casi todos, ya que siempre hay algún rarito, ¿verdad?.

domingo, 8 de febrero de 2015

BOYHOOD, MOMENTOS DE UNA VIDA (2014). Richard Linklater

He visto Boyhood hace ya algunos días, y la verdad es que había pensado no comentarla. ¿Por qué?, Pues porque no ha llegado a lo que esperaba de ella después de ver tanto premio, nominación y buenas críticas. Como sabéis no me gusta nada hacer malas críticas de películas, y es que esta se va a interpretar sin duda, después de tanto galardón, como una crítica negativa, así es que me andaré con cuidado y trataré de razonar suficientemente lo que escriba. Después de leer críticas al estilo de "Increíble epopeya de trascendencia moral que nos llena el alma de gases telúricos exhalados por la ordinary people en una sociedad divergente bla, bla …", en la que solo hay palabrería barata debo decir que puede que este tipo de frases para ensalzar una película les queden muy bien a muchos críticos, incluso puede que haya gente a la que les cuele, pero no a mí, yo trato de huir de eso, yo trato de razonar y trato de explicar, necesito que todo tenga un sentido y que las cosas se digan con una razón, así es que partiendo de la base de que esto no es una crítica sino una mera expresión de mi opinión, tan personal en este caso, que parece no coincidir con ninguna otra, allá voy.

Soy un amante de la Ciencia Ficción, soy amante del cine de Aventuras, de las películas Históricas, del Espectáculo, pero también me gusta el cine Intimista. En Boyhood, no sucede nada de esto, casi no sucede nada, nada fuera de lo normal, nada que me vaya a hacer reflexionar sobre algún aspecto de la vida, nada que no me haya sucedido a mí, a mi vecina, a mi prima o a mis compañeros del colegio, y es que además ya he reflexionado mucho sobre estos asuntos normales y naturales en la vida de todos (y lo que me queda). He vivido historias más apasionantes con mis compañeros de mili viendo partidos de fútbol. Esto es lo malo de la película, que siendo de corte intimista, no cuenta ni plantea nada especial que capte mi interés, nada nuevo. Yo también he tenido amigos de los que me he separado y no he vuelto a ver, discusiones con mis padres, peleas, juergas, broncas, también he estado perdido sin saber cómo enfocar mi vida, es más: sigo perdido. Esto sin embargo no quita para que la película se haya realizado con una excelente calidad, la Forma es de mucho nivel, pero el Fondo es como pintar pájaros en el cielo.

Por otro lado, casi todo el mundo ensalza aquello de que la película haya sido rodada en 12 años, todo un experimento cinematográfico. Tú coges a un par de actores niños, guapetones, majetes y simpáticos y das comienzo al rodaje y… Al cabo de 6 u 8 años, ¡Como cambia la cosa!, resulta que no son buenos actores, son normalitos (de hecho llevan más de 5 años sin hacer ninguna película), los personajes se desdibujan (sobre todo el de Lorelei Linklater) con el problema añadido de que en tanto tiempo necesariamente se pierde la concentración sobre el objetivo, es más, se cambia de idea y de objetivo muchas veces.  Experimento fallido. Sí, ya lo sé, es verdad que en esta película podemos ver mucho más verazmente que en cualquier otra el paso de los años, el crecimiento de los actores, y todo ello sin necesidad de maquillaje. Yo pasé 12 años en el colegio y también lo vi allí.

Técnicamente y artísticamente no he visto nada nuevo ni atrevido, exceptuando la intención de rodarla en 12 años, sí lo vi en Birdman, como lo he visto en tantísimas otras grandes películas así es que sinceramente no entiendo las nominaciones al mejor guión original, al mejor director y a la mejor película.

viernes, 30 de enero de 2015

DIOS MÍO, ¿PERO QUÉ TE HEMOS HECHO? (2014). Philippe De Chauveron

Seguramente sobre el racismo y los prejuicios raciales se pueden hacer muchas películas y muy profundas. Películas que planteen debate, películas que nos dejen pensativos, películas muy serias. Pero en el fondo no hay discusión posible, no hay debate, la cosa está clara: El racismo es una aberración, es un sistema egoísta de protección creado por el "hombre malo" y difundido en algunos momentos de la historia y en algunos lugares por algunas de las peores versiones que el hombre ha podido hacer de sí mismo.

Probablemente el hecho de que el racismo sea un problema tan serio, hace que esta película de humor parezca una película sin fondo, una película banal. Mucha gente se confunde con esto, de hecho hay muchas malas críticas de la película aunque también las hay buenas. El caso es que yo no pienso así, a mí me ha gustado, yo creo que es una película formativa desde la sátira, sí, al más puro estilo de Don Francisco de Quevedo (obviamente salvando las distancias) y por eso es una película que ha obtenido el éxito de taquilla que ha obtenido en Francia (esto es indiscutible) Casi podríamos hacer un paralelismo con la sátira del "asunto vasco" que se hace en 8 apellidos vascos (2014) de Emilio Martínez-Lázaro.

Es una película muy divertida y sin altibajos, no hay momentos en los que desaparezca la comedia. Están bien dibujados los personajes de los hombres, que al fin y al cabo son los que crean el problema racial, no tanto los de las mujeres si exceptuamos a la madre y a la hija pintora (Jajaja! Me parto con esta!). Por otro lado las actuaciones son muy creíbles, destaca Christian Clavier, la veteranía es un grado. Técnicamente el guión bien hilado unido al montaje colaboran en que no decaiga la chispa durante los 97 minutos de metraje, así es que si te quieres entretener un rato ve a verla.

La película me ha gustado, me ha hecho reir y me ha entretenido, y aunque muchas veces deseo ver películas "superprofundas" de las que te hacen pensar y todo eso, también me gustan los musicales y las comedias, y es que al fin y al cabo That's Entertainment!.

P.D. Si usted no se rió en la película, hágaselo mirar y viaje, viaje mucho...  (... y lea a D. Miguel de Unamuno).

viernes, 23 de enero de 2015

LA TEORÍA DEL TODO (2014). James Marsh

"He notado que aun la gente que dice que todo está predestinado y que no podemos hacer nada para cambiar nuestro destino, mira antes de cruzar la calle" (Stephen Hawking). Probablemente Stephen Hawking sea una persona predestinada a ver cómo le dan un Oscar a quien le interpreta en esta película, Eddie Redmayne. Particularmente es un actor que nunca me ha llamado la atención, pero tengo que reconocer que en esta ocasión se sale, aunque también considero que el personaje tiene más de gestualidad postural que de expresividad emotiva.

La película cuenta la vida de S. Hawking desde el punto de vista de su exesposa Jane Wilde. Está nominada a 5 premios de la Academia, entre ellos el de mejor guión adaptado, pero a pesar de todo esto, no me ha llenado, me ha faltado algo. Yo necesito más cosas en el Cine, necesito Forma y Fondo.

Debo reconocer que aparte de la excelente actuación de E. Redmayne, la película tiene un exquisito montaje, una muy buena fotografía cercana a la simulación de cine documental de los años 60 y 70 (aquellas películas caseras rodadas en 8mm o super8 con la primitiva película Eastman que desteñía con el tiempo por su inestabilidad) y una buena música. Digamos que la película tiene Forma pero no tiene Fondo, o al menos carece del Fondo que podría llegar a tener una película sobre Hawking, en realidad está más cerca de un episodio de "Corazón de Verano" que de un documental de La 2. Probablemente el hecho de estar basada en el libro escrito por Jane Wilde "Hacia el infinito: mi vida con Stephen Hawking" haya forzado que la película esté más cerca de la visión de historia de amor de Jane que de la visión científica de Stephen. A partir de aquí que cada uno haga su elección, pero se podría haber planteado mucho más seriamente el debate sobre la existencia de Dios, sobre la Historia del Tiempo o sobre la superación personal y el sufrimiento, tema sobre el que no se profundiza, presentándose en la película como un hecho más.

Felicity Jones no lo hace mal, pero creo que tampoco está para un Oscar.

Aunque sólo somos una raza avanzada de monos en un planeta menor de una estrella promedio, podemos entender el universo y por lo tanto también el Cine. Eso nos hace muy especiales.