Porque si no hay silencio, o si éste se rompe para
enviar una señal ¿Dónde queda la fe?
La lucha entre la razón y la fe podría llegar
a ser encarnizada si no fuera porque la razón y la fe viven en universos
distintos sin posible intersección entre ellos. La razón no tiene nada que
demostrar en el universo de la fe, y por otro lado la fe no puede hacernos creer
como norma lo que nos niega la razón.
Es posible que se puedan seguir
razonamientos para llevar la existencia de una manera virtuosa, pero siempre
faltará la segunda componente que sólo depende de una decisión personal, de una
actitud para enfrentarse a la vida y que nos forja como auténticos seres
humanos. Dios no es objeto de inteligencia, sino de fe.
Básicamente este es el planteamiento de ésta,
para mí, gran película del maestro Scorsese. Película que recrea la novela
homónima de Shusaku Endo en la que se narra la persecución de los cristianos
durante el siglo XVII en Japón.
El Fondo de la película es duro,
terriblemente duro. El viaje entre las olas de la razón y la marea de la fe por
el que nos transporta Martin Scorsese, nos sumerge definitivamente en un mundo
muy complejo, en un lugar difícil de abordar sin ayuda de conceptos de corte
teológica, pero la elegancia con la que Scorsese dibuja la historia, las
pinceladas de seriedad y honestidad con las que salpica el lienzo, y los
brochazos de majestuosidad y belleza que nos ofrece en cada plano hacen que el
periplo por sus fotogramas sea gratificante.
Probablemente es la película más complicada
de Scorsese, conozco a personas que se han salido a media película, también durante
la sesión a la que yo asistí se salieron algunas personas. Lo aviso, no es
fácil, también puede llegar a hacerse algo pesada, y dura, muy dura, profunda y
dolorosa sólo salpicada de algún pellizco de humor provocado por el personaje
de Kichijiro que de alguna manera, y aunque sea injustamente, produce la
sonrisa del espectador ansioso tras tanta tensión.
No es sin embargo una gran película de
actores, lo cual no significa que estén mal, Andrew Garfield bastante bien,
Adam Driver también, Yosuke Kubozuka genial, aunque desde luego esta no es
película ni papel para Liam Neeson. Esta es una película de Director, de
cámara, encuadre, fotografía, tempo y montaje.
Estremecedor el silencio que llenó la sala al terminar la proyección, creo que nunca lo había sentido en el cine de esta manera.
Mi recomendación:
Yo te recomiendo que la veas, además no estoy escribiendo
sobre este arte para recomendar a nadie que no vaya al cine. Es una película
para ver algo nuevo, algo un poco distinto, y algo que no va a dejar a nadie
indiferente, probablemente por su temática tan difícil y conflictiva, pero
también es una buena historia, y sobre todo es buen cine. Tienes que tener fe en lo
que digo…

