viernes, 19 de junio de 2015

JURASSIC WORLD (2015). Colin Trevorrow

Soy un auténtico apasionado de los dinosaurios, si habéis estado en mi casa habréis podido comprobar que tengo las paredes llenas de pósters de cine y los muebles llenos de reproducciones de saurísquios y ornitísquios, y de libros sobre estos impresionantes animales, pero intentaré no dejarme llevar por esta pasión en mis comentarios.

Esta es la mejor película que he visto en mi vida! (Lo aclaro, sé que la ironía y la sorna no se entienden en los mensajes escritos: esto es un chiste en relación a la última frase de mi primer párrafo). Ahora volved a leer la primera frase de este párrafo imaginándome con cara de estar haciendo una gracia. Mejor así, ¿Verdad?

Ahora con el semblante sereno. La película cumple su función. He dicho algunas veces que el Cine se inventó para mostrarnos de una manera más real que con la palabra historias, relatos, acontecimientos apasionantes, inventados o reales, pasados, presentes y futuros en los que no hemos podido estar ni participar como protagonistas ni como espectadores. La vida normal, el ir a comprar el pan, el subir a un autobús y que no pase nada no tiene sentido en el Cine. Esta es la primera y primitiva función del Cine, pero algunos, los mejores, se dieron cuenta de que podían hacer algo más: pintar las películas del color de la belleza y elevar el Cine a la categoría de ARTE.

Jurassic World es una película entretenida, es una película divertida y bien realizada, pero, como creo que todos esperábamos, no ha subido al escalón de la fama del arte, cosa que en algún grado sí consiguió Steven Spielberg con Parque Jurásico (1993). ¿La diferencia? Muy fácil, aparte de la originalidad, Spielberg supo hacer poesía con las imágenes, con los planos, con el montaje, con el tempo y con la cadencia de los hechos, supo inyectarnos con la droga del suspense, supo conseguir que nos cayéramos dentro de la película.

Jurassic World es Frankenstein. El hombre vuelve a jugar a ser Dios y vuelve a crear al monstruo, en este caso el monstruo está lleno de apatosaurios, mosasaurios, triceratops, anquilosaurios y velociraptores, y como nó, éste se rebela contra su creador. Es una vieja historia, pero no está demás volver a contarla de vez en cuando.

Por cierto me gustó mucho, muchísimo volver a escuchar aplausos en una sala de cine. No, no fue una gran ovación, fueron unos tímidos aplausos al final de la película a los que se sumaron otros y otros durante un instante, y es que esto a mí me pone los pelos como escarpias desde que vi El gran dictador (1940) Charles Spencer Chaplin.

Mi recomendación: Si eres joven, te entretendrá seguro; si eres adulto, te sacará de tus problemas al menos durante unas dos horas; si te gustan los dinosaurios, no dudes en ir a verla a la pantalla más grande que haya en tu ciudad; si no te gustan los dinosaurios, no importa, nadie es perfecto!


P.D. Es absolutamente maravilloso el punto al que ha llegado la técnica de la imagen por ordenador y los efectos especiales, me fascina tener la oportunidad de ver a un dinosaurio moverse, saltar y correr con una apariencia tan natural, tan real…   That's Entertainment!!!

viernes, 12 de junio de 2015

TOMORROWLAND: EL MUNDO DEL MAÑANA (2015). Brad Bird

No puedo decir que Brad Bird se equivocara ante la elección de dirigir Stars Wars Episodio VII: El despertar de la fuerza (próximamente en los mejores cines, o sea en todos) o esta Tomorrowland: El mundo del mañana, ya que cualquier guión es bueno a priori para expresarte como Director de Cine. El problema ha venido después.

Tomorrowland está basada en una idea original de Walt Disney, una idea que intentó plasmar en uno de sus parques de atracciones: EPCOT (Experimental Prototype City Of Tomorrow), a partir de aquí es una aventura de viajes por el tiempo y por el espacio con un trasfondo educativo del que casi nunca carecen las películas de la factoría.

El inicio de la película es muy prometedor e intrigante, Bird utiliza los mejores consejos de Hitchcock para ganarnos inmediatamente, para sumergirnos en la trama, para impregnarnos de sabor a buen cine, pero por desgracia cuando ésta llega a lo que debiera ser la apoteosis de la película la magia se ha esfumado, se ha diluido en exceso de metraje y explicaciones sin sentido: el sabor ha desaparecido.

Brad Bird es un gran director de películas, películas para niños y películas para mayores, El gigante de hierro (1999), Los increibles (2004), Ratatouille (2007), Misión imposible: Protocolo fantasma (2012), también ha participado muy directamente en películas de Pixar como Monstruos University (2013), Indomable (2012), Toy Story 3 (2010)  o Up (2009) y evidentemente aunque esta no es una mala película probablemente sea la que se queda más corta. Aún así es una película que puede gustar tanto a los niños como a los mayores que les quede un hueco en su mente para algo de fantasía, un poco de imaginación, efectos especiales y complejidad espacio-temporal.

George Clooney, normalito. Hugh Laurie, para mi gusto mejor.


Mi recomendación: Si te gusta Disney, ve a verla; si no tienes plan, ve a verla; y si tienes plan, pues saca un hueco y ve a verla, que ir al cine a mirar con "ojos que ven" siempre es bueno para el espíritu y para la mente.