jueves, 11 de abril de 2019

MULA (2019). Clint Eastwood


¿Qué más le puede pasar a un hombre que ha desperdiciado la vida trocando éxitos profesionales por fracasos personales para encontrarse casi al final de su camino en una vía  muerta?

Eastwood representa en esta película a un hombre mayor, muy vivido, muy viajado, muy experimentado, pero todavía con ganas de vivir, alguien que no teme ya por nada, alguien que quiere dar lo que nunca ha compartido, alguien que pide su redención, que quiere arreglar el absoluto desastre provocado durante su paso por el mundo. Sé que la película está basada en hechos reales, en concreto los acontecidos a "El Tata", Leo Sharp, un anciano que trabajó para "El Chapo Guzmán" como mula del cartel de Sinaloa, pero también sé que la película no va de eso, la película va de un personaje, la película va de un comportamiento, va de una actitud, de una visión desde un camino sin salida, una vía muerta, tal vez la historia que nos cuenta Clint Eastwood se pasea bordeando la autobiografía, aunque sólo sea en términos emocionales.

La película entera discurre a lo largo de su personaje, Earl Stone, lo demás no importa, al personaje apenas le importa tampoco, casi nada le afecta ya, ni personal ni emocionalmente, no se asusta, apenas se sorprende, sabe lo que hace y asume sus consecuencias, sólo le afecta lo que ha dejado atrás, en el camino, en otras vías que siguen vivas mientras él ha llegado a su vía muerta. Y Eastwood lo interpreta así, sin gestos, sin elevar el tono, con la calma de un anciano, exactamente haciendo, que yo recuerde, la mejor interpretación de la historia sobre alguien que no gesticula, que apenas se sorprende, que no llora ni ríe, se trata simplemente de un anciano con mucha sorna y con humor socarrón.

Creo que es muy fácil interpretar a personajes que gesticulan mucho, esto que ha hecho Clint Eastwood le engrandece como intérprete. Nunca se ha llevado un gran premio como actor, yo le auguro un Óscar, creo que se lo merece, pero el pesebre de Hollywood se desliza por caminos totalmente escrutables…

La película es absolutamente cautivadora, de una elegancia exquisita, cercana al estilo Road Movie pero sin ser aquello, la fotografía encandila, los paisajes, la cadencia y el montaje ¡Como acompaña todo al personaje!. Sólo un pero a mi juicio: hay algo que no cuadra en la personalidad de Earl Stone, pero lo dejo ahí, descubridlo vosotros, tampoco os lo voy a chivar todo.


Mi recomendación:

Mula es una película que hay que ver, por lo que os la recomiendo a unos y a otros, no esperéis ni tiros ni persecuciones ni asesinatos a cascoporro, ya os he dicho que la película no va de eso, eso sólo es un decorado para contar una historia bastante bonita siempre que te sitúes en un plano no demasiado inquisitivo.

lunes, 8 de abril de 2019

DUMBO (2019). Tim Burton


No creo que sea porque he crecido, el que no me haya gustado tanto este Dumbo como aquel que vi cuando era un niño, y es que el Dumbo de 1941 lo he visto de pequeño, de joven y de mayor, me falta verlo de muy mayor, o como decimos entre amigos, ahora, en la juvenil senectud que padecemos.

No creo que sea porque soy muy mayor, el que no me guste una película de Tim Burton, porque este genio me ha cautivado siempre, aunque lógicamente haya tenido sus altibajos.

El Dumbo de Tim Burton, sin ser a mi juicio una mala película, carece de la brillantez y de la diafanidad del Dumbo que nos encandiló hace más de medio siglo. Tim Burton nos ha hecho un Dumbo desnaturalizado, un Dumbo en el que el protagonista ha perdido protagonismo a cambio de la participación de otros personajes que por otro lado no aportan, más bien restan. Burton ha fulminado al mejor amigo de Dumbo, el ratón Timothy, pieza fundamental en la primera película, a cambio de que la, por otro lado, maravillosa Eva Green haga un extraño papel metido con calzador. Me encanta Eva, el problema es que esta no era su película, y espero que Tim le encuentre un papel definitivo tras tanto insistir, Sombras tenebrosas (2012), El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (2016).

El mundo y la atmósfera creados por Burton, son muy de Burton,  y podrían muy bien encajar con la atmósfera que necesita una película sumergida en el ambiente del circo de principios del siglo pasado, pero por desgracia ha matado a base de dólares el surrealismo subyacente en la película original (a pesar del guiño al sueño de los elefantes rosas), ese surrealismo tan básico que a su vez nos trasladaba un mensaje tan nítido y claro como ese "Todos somos seres especiales, solo tienes que creer en ti mismo", ahora tan desnaturalizado en la producción de 2019.

Tim Burton siempre crea controversia, es un tipo con "supporters" de esos que nunca darán su brazo a torcer, pero aquí se ha equivocado. Él es uno de esos genios capaces de mejorar una película con un remake, como Brian de Palma con El precio del poder (1984) o Martin Scorsese con El cabo del miedo (1991), pero no lo ha hecho, pienso que a quien le haya encantado este Dumbo, o bien no vio el de 1941 o, si lo vio, no se enteró de nada.


Mi recomendación:

Si tienes hijos pequeños no dudes en llevarlos, les va a encantar. Tampoco pierdas la oportunidad de que vean la de toda la vida. Si no tienes hijos o son mayores, también puedes ir a verla, la película no está mal, pero es que yo la he comparado con una obra maestra del cine de 1941