sábado, 31 de agosto de 2019

ÉRASE UNA VEZ EN… HOLLYWOOD (2019). Quentin Tarantino


Qué divertido es reescribir la historia, reescribir un cuento para poder soñar lo que tuvo que ser, para poder disfrutar de otro final.

Hasta ahora estaba pensando que la película no termina donde acaba sino que llegaba un poco más allá, pero hoy me he dado cuenta de que no es así, gracias Sonia y Silvia por ello.

Tarantino cabalga en el metacine para redactar su mejor película sin lugar a la más mínima duda. Sinceramente no esperaba tantísimo de él, siempre he pensado que estaba un poco colgado, pero ahora me doy cuenta de que no. De la mano de los planteamientos más políticamente incorrectos, que además yo comparto, sacude los cimientos de la progresía más radical con una sutileza e inteligencia absolutamente magistral, y por eso ha levantado  ampollas en ciertos sectores que sólo bailan al ritmo que les marcan.

Ambientada en el mundo decadente de Hollywood de finales de los 60, narra una historia argamasa de realidad y ficción cargada de chispas, menciones y evocaciones a actores, directores y películas de aquellos momentos, que utiliza simplemente para jugar con el tempo de su película y para hacer soñar y sonreir a los amantes del cine: magistral, eso entre otras cosas es hacer cine.

Estoy feliz de haberme encontrado con una película tan grandiosa, tan enorme y tan interminable de pinceladas, la vi hace tres días y todavía la estoy viviendo, siguen apareciendo mensajes, evocaciones y pensamientos. Es una película inmensamente rica en la que cada detalle, cada diálogo y cada fotograma aporta y suma. Es un canto absoluto al ser humano como individuo y a la libertad personal frente al vulgar adocenamiento de la masa, y eso es sólo el Fondo, porque la Forma es además grandiosa.

Los actores geniales, magistralmente guiados confluyen todos en un punto al que Tarantino quiere que lleguen, ¡claro que saben a dónde tienen que ir!, lo saben muy bien y llegan.

La música, qué queréis que os diga, absoluta desde los primeros compases del Hush de los Purple al California Dreamin de Feliciano pasando por tantos acordes de la banda sonora de nuestras vidas.

En fin, cine sin complejos, cine con mensaje, cine con libertad. Absolutamente sobresaliente el paso de Cliff Booth (Brad Pitt) por el rancho de George Spahn (Bruce Dern).


Mi recomendación:

Indispensable para un buen cinéfilo, es una película de las que hay que ver, asiento cómodo, pantalla grande, buen sonido y a disfrutar. Yo la voy a volver a ver, a mí no me ha sobrado metraje. Abstenerse progres y políticamente correctos, la película puede producir erupciones, sarpullido y eccemas (en su caso vayan inmediatamente a lavarse los ojos con agua abundante y relean la opinión de su crítico de cine favorito).