sábado, 21 de abril de 2018

CAMPEONES (2018). Javier Fesser


"La única discapacidad en la vida es una mala actitud." (Scott Hamilton)

Conocí a Javier Fesser allá por los años 90, en tiempos de El secdleto de la tlompeta (1995)  No le conocí personalmente, aunque cuando uno es honesto haciendo arte, pinta pinceladas de su personalidad en sus obras y le empiezas a conocer de una forma muy parecida a lo personal. Javier me pareció un absoluto cachondo.

Han pasado casi 25 años desde aquello, y he visto casi todo lo que ha hecho, desde la serie de micrometrajes de Javi y Lucy (2000) pasando por Binta y la gran idea (2004) o Camino (2008), y esto me ha dado otra perspectiva, otra pincelada, Javier es una persona muy seria, es un tío muy sensato.

¿Cómo es posible que alguien tan cachondo sea tan serio?, pues como dice la película, de la misma manera que una persona con alguna discapacidad suele tener virtudes que humillan cualquiera de nuestras capacidades, hecho que nos hace más humanos precisamente porque la riqueza y la grandeza de la humanidad reside precisamente en las diferencias existentes dentro de esa cantidad casi infinita de cualidades que abarca el concepto de ser humano.

Javier trata esta película, con su habitual humor, pero eso es sólo la Forma, el envoltorio del regalo que nos va a hacer con su relato, el Fondo, el regalo, es muy serio, es una historia de superación, pero no deportiva, superación de barreras mentales, superación de actitudes.

La elegancia con la que está tratado el concepto de inclusión va desde delante hasta detrás de la cámara ¿Por qué elegir si no a los principales actores, como lo ha hecho Fesser, entre personas con algún tipo de diversidad? Pues para demostrarlo, para demostrar lo que es la inclusión y así lo ha hecho, a mi juicio mucho mejor que Barry Levinson en Rain Man (1988) empleando a Dustin Hoffman.

Salí muy contento del cine, me gusta ver películas así, me gusta que el cine sirva para algo más que el entretenimiento, me gusta el "That's entertainment", pero también me gusta que haya algo más, que el cine haga cierta labor social, y que la haga con elegancia, sin menosprecio, sin insultar, porque precisamente todos somos diferentes.


Mi recomendación:

Esta vez no voy a hacer la diferenciación entre presumibles grupos de personas que suelo hacer, porque esta vez quiero dejar claro que todos somos diferentes y que aunque parezca una paradoja, todos necesitamos lo mismo. Todos tenemos el deber de contribuir a la sociedad con nuestros talentos y el derecho a ser correspondidos con los beneficios que la sociedad nos pueda dar.

Os recomiendo que vayáis a verla, sobre todo a los niños y a los jóvenes, y que lo contéis, porque no hay nada mejor que formarse como persona divirtiéndose.