En el lenguaje cinematográfico se entiende por plano secuencia o "long
take" una toma única, sin cortes en la que se usan distintas posiciones o
valores de plano, acercamientos, zooms y movimientos de cámara para narrar los
hechos. Este tipo de tomas mantiene la
tensión de la acción.
La película Birdman, mediante la burla y el sarcasmo, habla de la fama y el
reconocimiento que buscan los actores y, sobre la angustia y ansiedad que esto
provoca en sus vidas. Riggan Thomson (Michael Keaton) es un actor totalmente
atormentado por "hacer algo relevante", no se conforma con haber sido
famoso por la interpretación en el cine de un héroe de pacotilla, Birdman,
necesita triunfar en el teatro, en Broadway.
La utilización por Iñarritu de largos planos secuencia construye esta
película potenciando así la inestabilidad mental de los actores sobre los que
versa la trama. La cámara al hombro recorriendo los laberínticos espacios de
los bastidores de un teatro con esos movimientos compulsivos en espacios
abigarrados y laberínticos también aporta ansiedad al espectador. La banda
sonora exclusivamente a base de percusión (excepto en un par de temas) tocada
por el baterista jazzístico Antonio Sánchez de Pat Metheny Group (esto me lo ha
soplado Silvia) también construye la película: la convulsión que produce esta
batería desde los mismos títulos de crédito es genial, por cierto los "temas
musicales" fueron totalmente improvisados y se grabaron en dos días. Todo
esto nos adentra en el mayor espectáculo del mundo: El Gran Cine.
En definitiva la película para mí es una obra maestra, Birdman es ese cine
que yo quiero ver siempre, cine pensado, cine técnico, cine arte, una película
construida con piezas que encajan y en las que todo suma y estructura.
El plano secuencia es una de las técnicas más complicadas para llevar a
cabo el rodaje de una película, pero también es de las más espectaculares, es
parte de lo que eleva esta materia al estado de Arte. Basta con recordar el
magnífico inicio de Sed de mal, (Touch of
evil), Orson Welles (1958) o el film La
soga (The rope), Alfred Hitchcock (1948) película que aparenta ser un solo
plano secuencia estando en realidad compuesta de ocho (por la longitud de las
bobinas de celuloide de entonces). Un solo fallo puede dar al traste con mucho
trabajo, hay que coordinarlo todo, la entrada de los actores, su actuación debe
ser impecable, el foco y los cambios de éste, el diafragma, la profundidad de
campo, los cambios de luz, el balance de blancos, el movimiento del personal
del equipo, las grúas, el desmontaje-montaje del equipo y decorados, e incluso
que la cámara pase por delante de un espejo varias veces y no se vea. La
película es técnicamente intachable, pero Alejandro González Iñarritu además le
da una vuelta de tuerca y juega con estos planos continuos atravesando
cristales y barandillas, haciendo travellings imposibles por las alturas de las
calles de Manhattan de unos lugares a otros, o entre las lámparas de colores de
una constreñida tienda de licores, y por si esto fuera poco se atreve a jugar
con el tiempo realizando elipsis temporales con cambios de decorado y de
vestuario en un mismo plano: Toda una Obra de Arte.
Como aporte artístico adicional, el rodaje mediante planos secuencia
acentúa en la mente del espectador ese sentido sobre la actuación, entremezclando
su realidad y su ficción y acentuando la inquietud sobre la vida del actor, sobre
el dilema del protagonista. En realidad rodar así entremezcla el cine con el
teatro, ¿Es esto Teatro dentro del Cine?. Hay detractores de este tipo de cine
precisamente por esto, porque defienden que el plano secuencia es, en lo que se
refiere a la actuación, equivalente al teatro, pero me temo que a partir de
esta película han perdido la batalla, en estos planos secuencia hay mucho más
(aunque algunos sean falsos). También hay quien se pregunta: ¿Dónde queda el
montaje en estas películas?, ¿Qué hay del Acorazado Potemkin?, Dicen incluso
que Alfred Hitchcock se arrepintió de su película La soga el día que se preguntó esto último. Pero yo pienso que en
una película no tiene por qué haber de todo, lo bonito es que haya muchas
técnicas y que se utilicen o se inventen las adecuadas para ensalzarla.
Toda la angustia de la película tiene un momento de relajo, de liberación,
de liberación para el personaje, pero no lo puedo revelar aquí, breve momento
en el que aparece de nuevo el cine tradicional, el montaje de planos distintos.
Esto lo disfrutaréis vosotros mismos en la butaca. Os pongo deberes: Tenéis que
verla.
Michael Keaton se merece el Globo de Oro que le han dado, y se merece mucho
más, probablemente el Oscar. Sin lugar a dudas es la actuación de su vida.
Edward Norton también está que se sale, fabuloso. Hace más de 15 años que
no está nominado al Oscar American
History X (1998) Tony Kaye. Veremos.
Naomi Watts para mi gusto estuvo mejor en Lo imposible (2012) J. A. Bayona.
Emma Stone, lo siento, no me la creo ni en esta ni en otras películas. A
pesar de esto me acabo de enterar de que está nominada al Oscar, allá ellos, yo
me mantengo en lo que he dicho.
P.D. Esta película es una seria candidata a varios Premios de la Academia,
pero lo que sí que me queda absolutamente claro es que esta película no se va a
llevar el Oscar al mejor montaje ;-)