viernes, 30 de enero de 2015

DIOS MÍO, ¿PERO QUÉ TE HEMOS HECHO? (2014). Philippe De Chauveron

Seguramente sobre el racismo y los prejuicios raciales se pueden hacer muchas películas y muy profundas. Películas que planteen debate, películas que nos dejen pensativos, películas muy serias. Pero en el fondo no hay discusión posible, no hay debate, la cosa está clara: El racismo es una aberración, es un sistema egoísta de protección creado por el "hombre malo" y difundido en algunos momentos de la historia y en algunos lugares por algunas de las peores versiones que el hombre ha podido hacer de sí mismo.

Probablemente el hecho de que el racismo sea un problema tan serio, hace que esta película de humor parezca una película sin fondo, una película banal. Mucha gente se confunde con esto, de hecho hay muchas malas críticas de la película aunque también las hay buenas. El caso es que yo no pienso así, a mí me ha gustado, yo creo que es una película formativa desde la sátira, sí, al más puro estilo de Don Francisco de Quevedo (obviamente salvando las distancias) y por eso es una película que ha obtenido el éxito de taquilla que ha obtenido en Francia (esto es indiscutible) Casi podríamos hacer un paralelismo con la sátira del "asunto vasco" que se hace en 8 apellidos vascos (2014) de Emilio Martínez-Lázaro.

Es una película muy divertida y sin altibajos, no hay momentos en los que desaparezca la comedia. Están bien dibujados los personajes de los hombres, que al fin y al cabo son los que crean el problema racial, no tanto los de las mujeres si exceptuamos a la madre y a la hija pintora (Jajaja! Me parto con esta!). Por otro lado las actuaciones son muy creíbles, destaca Christian Clavier, la veteranía es un grado. Técnicamente el guión bien hilado unido al montaje colaboran en que no decaiga la chispa durante los 97 minutos de metraje, así es que si te quieres entretener un rato ve a verla.

La película me ha gustado, me ha hecho reir y me ha entretenido, y aunque muchas veces deseo ver películas "superprofundas" de las que te hacen pensar y todo eso, también me gustan los musicales y las comedias, y es que al fin y al cabo That's Entertainment!.

P.D. Si usted no se rió en la película, hágaselo mirar y viaje, viaje mucho...  (... y lea a D. Miguel de Unamuno).

viernes, 23 de enero de 2015

LA TEORÍA DEL TODO (2014). James Marsh

"He notado que aun la gente que dice que todo está predestinado y que no podemos hacer nada para cambiar nuestro destino, mira antes de cruzar la calle" (Stephen Hawking). Probablemente Stephen Hawking sea una persona predestinada a ver cómo le dan un Oscar a quien le interpreta en esta película, Eddie Redmayne. Particularmente es un actor que nunca me ha llamado la atención, pero tengo que reconocer que en esta ocasión se sale, aunque también considero que el personaje tiene más de gestualidad postural que de expresividad emotiva.

La película cuenta la vida de S. Hawking desde el punto de vista de su exesposa Jane Wilde. Está nominada a 5 premios de la Academia, entre ellos el de mejor guión adaptado, pero a pesar de todo esto, no me ha llenado, me ha faltado algo. Yo necesito más cosas en el Cine, necesito Forma y Fondo.

Debo reconocer que aparte de la excelente actuación de E. Redmayne, la película tiene un exquisito montaje, una muy buena fotografía cercana a la simulación de cine documental de los años 60 y 70 (aquellas películas caseras rodadas en 8mm o super8 con la primitiva película Eastman que desteñía con el tiempo por su inestabilidad) y una buena música. Digamos que la película tiene Forma pero no tiene Fondo, o al menos carece del Fondo que podría llegar a tener una película sobre Hawking, en realidad está más cerca de un episodio de "Corazón de Verano" que de un documental de La 2. Probablemente el hecho de estar basada en el libro escrito por Jane Wilde "Hacia el infinito: mi vida con Stephen Hawking" haya forzado que la película esté más cerca de la visión de historia de amor de Jane que de la visión científica de Stephen. A partir de aquí que cada uno haga su elección, pero se podría haber planteado mucho más seriamente el debate sobre la existencia de Dios, sobre la Historia del Tiempo o sobre la superación personal y el sufrimiento, tema sobre el que no se profundiza, presentándose en la película como un hecho más.

Felicity Jones no lo hace mal, pero creo que tampoco está para un Oscar.

Aunque sólo somos una raza avanzada de monos en un planeta menor de una estrella promedio, podemos entender el universo y por lo tanto también el Cine. Eso nos hace muy especiales.

sábado, 17 de enero de 2015

CORAZONES DE ACERO (2014). David Ayer

Yo no soy un erudito del cine, no soy como los críticos que aparecen en la tele y se lo saben todo, es más, francamente no tengo buena memoria, muchas veces no me acuerdo de los nombres de algunas películas, actores… Pero sí sé que me gusta el cine, me enamoré de esto hace más de 40 años y me enamoré de Norma Jean a los 13, pero no me acuerdo bien. Me gusta, me gusta mucho hablar de cine con mi tío Emilio, con mi primo Pablo, con mis amigos. Todos podemos hablar de cine porque el cine es una experiencia personal para cada uno. El cine toca tantas facetas que provoca sensaciones a cualquiera, por eso, si os gusta el cine no dudéis en expresar vuestra opinión. Yo lo hago, pero no pretendo que sea dogma, sólo es mi opinión personal.

Ayer fui al cine. Estaba aburrido sin saber bien con qué asunto de los que tengo pendientes ponerme (dar gomalaca a un estante, colgar un cuadro, montar el nuevo tendedero..) y opté por la mejor la opción: ir al cine, ¡que sabia decisión!. Me fui a ver la película que me venía bien por horario y cercanía en ese momento.

Corazones de acero, sin ser mala, y esto quiero dejarlo bien claro, es una película del montón, de las que yo llamo "de encefalograma plano". Se deja ver, entretiene a esa cosita que llevamos entre los parietales y que algunos llaman cerebro, pero no lo activa, no provoca reacciones, no provoca que la máquina de pensar engrase motores y comience a funcionar. Con Forma, pero con poco Fondo. Hay que aprovechar este tipo de películas para plantear más cosas al espectador.

Es una película "de guerra". Por un lado es como tantas otras, dura, cruda, muestra las aberraciones que se producen en las situaciones de contienda, muestra al veterano y al recluta con sus distintas visiones y como el odio que se genera convierte a este último en veterano. Pero por otro lado es una película original, en la que se utiliza un tanque y su constreñido espacio interior como centro de la acción, (por cierto el único Tiger 131 que funciona en el mundo) esto unido al gris del frío paisaje y la neblina permanente (Buena fotografía!!) crea una angustiosa sensación. Es probablemente la mejor película de David Ayer.


Me gusta más la actuación de Shia LaBeouf (incluso se convirtió al Cristianismo durante el rodaje) que la de Brad Pitt, aunque ambos están bien. Si os gustan las bélicas no os la perdáis.

viernes, 16 de enero de 2015

BIRDMAN (O LA INESPERADA VIRTUD DE LA IGNORANCIA) (2014). Alejandro González Iñárritu

En el lenguaje cinematográfico se entiende por plano secuencia o "long take" una toma única, sin cortes en la que se usan distintas posiciones o valores de plano, acercamientos, zooms y movimientos de cámara para narrar los hechos.  Este tipo de tomas mantiene la tensión de la acción.

La película Birdman, mediante la burla y el sarcasmo, habla de la fama y el reconocimiento que buscan los actores y, sobre la angustia y ansiedad que esto provoca en sus vidas. Riggan Thomson (Michael Keaton) es un actor totalmente atormentado por "hacer algo relevante", no se conforma con haber sido famoso por la interpretación en el cine de un héroe de pacotilla, Birdman, necesita triunfar en el teatro, en Broadway.

La utilización por Iñarritu de largos planos secuencia construye esta película potenciando así la inestabilidad mental de los actores sobre los que versa la trama. La cámara al hombro recorriendo los laberínticos espacios de los bastidores de un teatro con esos movimientos compulsivos en espacios abigarrados y laberínticos también aporta ansiedad al espectador. La banda sonora exclusivamente a base de percusión (excepto en un par de temas) tocada por el baterista jazzístico Antonio Sánchez de Pat Metheny Group (esto me lo ha soplado Silvia) también construye la película: la convulsión que produce esta batería desde los mismos títulos de crédito es genial, por cierto los "temas musicales" fueron totalmente improvisados y se grabaron en dos días. Todo esto nos adentra en el mayor espectáculo del mundo: El Gran Cine.

En definitiva la película para mí es una obra maestra, Birdman es ese cine que yo quiero ver siempre, cine pensado, cine técnico, cine arte, una película construida con piezas que encajan y en las que todo suma y estructura.

El plano secuencia es una de las técnicas más complicadas para llevar a cabo el rodaje de una película, pero también es de las más espectaculares, es parte de lo que eleva esta materia al estado de Arte. Basta con recordar el magnífico inicio de Sed de mal, (Touch of evil), Orson Welles (1958) o el film La soga (The rope), Alfred Hitchcock (1948) película que aparenta ser un solo plano secuencia estando en realidad compuesta de ocho (por la longitud de las bobinas de celuloide de entonces). Un solo fallo puede dar al traste con mucho trabajo, hay que coordinarlo todo, la entrada de los actores, su actuación debe ser impecable, el foco y los cambios de éste, el diafragma, la profundidad de campo, los cambios de luz, el balance de blancos, el movimiento del personal del equipo, las grúas, el desmontaje-montaje del equipo y decorados, e incluso que la cámara pase por delante de un espejo varias veces y no se vea. La película es técnicamente intachable, pero Alejandro González Iñarritu además le da una vuelta de tuerca y juega con estos planos continuos atravesando cristales y barandillas, haciendo travellings imposibles por las alturas de las calles de Manhattan de unos lugares a otros, o entre las lámparas de colores de una constreñida tienda de licores, y por si esto fuera poco se atreve a jugar con el tiempo realizando elipsis temporales con cambios de decorado y de vestuario en un mismo plano: Toda una Obra de Arte.

Como aporte artístico adicional, el rodaje mediante planos secuencia acentúa en la mente del espectador ese sentido sobre la actuación, entremezclando su realidad y su ficción y acentuando la inquietud sobre la vida del actor, sobre el dilema del protagonista. En realidad rodar así entremezcla el cine con el teatro, ¿Es esto Teatro dentro del Cine?. Hay detractores de este tipo de cine precisamente por esto, porque defienden que el plano secuencia es, en lo que se refiere a la actuación, equivalente al teatro, pero me temo que a partir de esta película han perdido la batalla, en estos planos secuencia hay mucho más (aunque algunos sean falsos). También hay quien se pregunta: ¿Dónde queda el montaje en estas películas?, ¿Qué hay del Acorazado Potemkin?, Dicen incluso que Alfred Hitchcock se arrepintió de su película La soga el día que se preguntó esto último. Pero yo pienso que en una película no tiene por qué haber de todo, lo bonito es que haya muchas técnicas y que se utilicen o se inventen las adecuadas para ensalzarla.

Toda la angustia de la película tiene un momento de relajo, de liberación, de liberación para el personaje, pero no lo puedo revelar aquí, breve momento en el que aparece de nuevo el cine tradicional, el montaje de planos distintos. Esto lo disfrutaréis vosotros mismos en la butaca. Os pongo deberes: Tenéis que verla.

Michael Keaton se merece el Globo de Oro que le han dado, y se merece mucho más, probablemente el Oscar. Sin lugar a dudas es la actuación de su vida.

Edward Norton también está que se sale, fabuloso. Hace más de 15 años que no está nominado al Oscar American History X (1998) Tony Kaye. Veremos.

Naomi Watts para mi gusto estuvo mejor en Lo imposible (2012) J. A. Bayona.

Emma Stone, lo siento, no me la creo ni en esta ni en otras películas. A pesar de esto me acabo de enterar de que está nominada al Oscar, allá ellos, yo me mantengo en lo que he dicho.


P.D. Esta película es una seria candidata a varios Premios de la Academia, pero lo que sí que me queda absolutamente claro es que esta película no se va a llevar el Oscar al mejor montaje ;-)

sábado, 3 de enero de 2015

BIG EYES (2014). Tim Burton

Me defraudó Tim Burton. Me defraudó su película. No es que la película sea mala, no lo es, pero no está a su nivel, o por lo menos no está al nivel que yo espero de Tim Burton. Me ha costado reconocerle en su obra. Curiosamente en una película en la que se habla de la suplantación de identidad en la autoría de obras de arte, es como si otra persona hubiera dirigido esta película.
                                          
La película está basada en una historia real, está basada en la vida de la pintora Margaret Keane y en la relación con su marido, a quien no nombraré. Margaret pintaba a los niños con unos grandísimos y expresivos ojos, son como caricaturas. A mí no me cabe duda de que precisamente esto es lo que más ha atraído al genio de la “caricaturización cinematográfica” para realizar esta película. Pero Burton no aparece, no aparece su cine, es como si se le hubiera olvidado abrir el maletín que llevan los genios como él para crear sus obras de arte.

La ambientación es buena, muy buena, en momentos es sublime, aquí si hay Burton, con esos decorados acrílicos, plastificados, directamente importados desde los "diner" norteamericanos de los años 50, pero eso es poco, yo quiero más Burton en una película suya.

Como fondo aparece la eterna polémica sobre el arte. ¿Qué es arte? ¿Aquello creado por el hombre que nos produce un vuelco en el corazón al ser percibido por nuestros sentidos? O, ¿aquello sublime, culturalmente enriquecedor y formalmente encumbrado por la crítica?¿Son los críticos aptos para enjuiciar obras de arte? O, por el contrario, ¿son artistas fracasados e incapaces de dar esa vida a obras creadas por ellos? Esto me lleva a pensar en que estoy escribiendo una crítica ¿Qué hago criticando cine? ¿Qué hago criticando a Tim Burton? ¿Acaso soy capaz de hacer algo que se acerque siquiera a cualquier mediocre película para la más mediocre cadena de televisión? Y vosotros, ¿qué miráis? ¿Acaso me vais a criticar por eso?.

Al final, cuando más espesa se me estaba haciendo, la película tiene un sorprendente cambio de tono, de punto de vista, incluso de género. Se genera un cambio en el ritmo y un cambio en la relación con el espectador; emerge la caricatura y aparece el gran Tim Burton y su humor. Y entonces… finaliza la película.

Amy Adams y Christoph Waltz, muy bien. Aportan mucho, ayudan a que la película no se desmorone. Impresionante Amy Adams aunque evidentemente no tan arrebatadora como en American Hustle, La gran estafa americana (2013).