viernes, 16 de enero de 2015

BIRDMAN (O LA INESPERADA VIRTUD DE LA IGNORANCIA) (2014). Alejandro González Iñárritu

En el lenguaje cinematográfico se entiende por plano secuencia o "long take" una toma única, sin cortes en la que se usan distintas posiciones o valores de plano, acercamientos, zooms y movimientos de cámara para narrar los hechos.  Este tipo de tomas mantiene la tensión de la acción.

La película Birdman, mediante la burla y el sarcasmo, habla de la fama y el reconocimiento que buscan los actores y, sobre la angustia y ansiedad que esto provoca en sus vidas. Riggan Thomson (Michael Keaton) es un actor totalmente atormentado por "hacer algo relevante", no se conforma con haber sido famoso por la interpretación en el cine de un héroe de pacotilla, Birdman, necesita triunfar en el teatro, en Broadway.

La utilización por Iñarritu de largos planos secuencia construye esta película potenciando así la inestabilidad mental de los actores sobre los que versa la trama. La cámara al hombro recorriendo los laberínticos espacios de los bastidores de un teatro con esos movimientos compulsivos en espacios abigarrados y laberínticos también aporta ansiedad al espectador. La banda sonora exclusivamente a base de percusión (excepto en un par de temas) tocada por el baterista jazzístico Antonio Sánchez de Pat Metheny Group (esto me lo ha soplado Silvia) también construye la película: la convulsión que produce esta batería desde los mismos títulos de crédito es genial, por cierto los "temas musicales" fueron totalmente improvisados y se grabaron en dos días. Todo esto nos adentra en el mayor espectáculo del mundo: El Gran Cine.

En definitiva la película para mí es una obra maestra, Birdman es ese cine que yo quiero ver siempre, cine pensado, cine técnico, cine arte, una película construida con piezas que encajan y en las que todo suma y estructura.

El plano secuencia es una de las técnicas más complicadas para llevar a cabo el rodaje de una película, pero también es de las más espectaculares, es parte de lo que eleva esta materia al estado de Arte. Basta con recordar el magnífico inicio de Sed de mal, (Touch of evil), Orson Welles (1958) o el film La soga (The rope), Alfred Hitchcock (1948) película que aparenta ser un solo plano secuencia estando en realidad compuesta de ocho (por la longitud de las bobinas de celuloide de entonces). Un solo fallo puede dar al traste con mucho trabajo, hay que coordinarlo todo, la entrada de los actores, su actuación debe ser impecable, el foco y los cambios de éste, el diafragma, la profundidad de campo, los cambios de luz, el balance de blancos, el movimiento del personal del equipo, las grúas, el desmontaje-montaje del equipo y decorados, e incluso que la cámara pase por delante de un espejo varias veces y no se vea. La película es técnicamente intachable, pero Alejandro González Iñarritu además le da una vuelta de tuerca y juega con estos planos continuos atravesando cristales y barandillas, haciendo travellings imposibles por las alturas de las calles de Manhattan de unos lugares a otros, o entre las lámparas de colores de una constreñida tienda de licores, y por si esto fuera poco se atreve a jugar con el tiempo realizando elipsis temporales con cambios de decorado y de vestuario en un mismo plano: Toda una Obra de Arte.

Como aporte artístico adicional, el rodaje mediante planos secuencia acentúa en la mente del espectador ese sentido sobre la actuación, entremezclando su realidad y su ficción y acentuando la inquietud sobre la vida del actor, sobre el dilema del protagonista. En realidad rodar así entremezcla el cine con el teatro, ¿Es esto Teatro dentro del Cine?. Hay detractores de este tipo de cine precisamente por esto, porque defienden que el plano secuencia es, en lo que se refiere a la actuación, equivalente al teatro, pero me temo que a partir de esta película han perdido la batalla, en estos planos secuencia hay mucho más (aunque algunos sean falsos). También hay quien se pregunta: ¿Dónde queda el montaje en estas películas?, ¿Qué hay del Acorazado Potemkin?, Dicen incluso que Alfred Hitchcock se arrepintió de su película La soga el día que se preguntó esto último. Pero yo pienso que en una película no tiene por qué haber de todo, lo bonito es que haya muchas técnicas y que se utilicen o se inventen las adecuadas para ensalzarla.

Toda la angustia de la película tiene un momento de relajo, de liberación, de liberación para el personaje, pero no lo puedo revelar aquí, breve momento en el que aparece de nuevo el cine tradicional, el montaje de planos distintos. Esto lo disfrutaréis vosotros mismos en la butaca. Os pongo deberes: Tenéis que verla.

Michael Keaton se merece el Globo de Oro que le han dado, y se merece mucho más, probablemente el Oscar. Sin lugar a dudas es la actuación de su vida.

Edward Norton también está que se sale, fabuloso. Hace más de 15 años que no está nominado al Oscar American History X (1998) Tony Kaye. Veremos.

Naomi Watts para mi gusto estuvo mejor en Lo imposible (2012) J. A. Bayona.

Emma Stone, lo siento, no me la creo ni en esta ni en otras películas. A pesar de esto me acabo de enterar de que está nominada al Oscar, allá ellos, yo me mantengo en lo que he dicho.


P.D. Esta película es una seria candidata a varios Premios de la Academia, pero lo que sí que me queda absolutamente claro es que esta película no se va a llevar el Oscar al mejor montaje ;-)

No hay comentarios:

Publicar un comentario