Qué tentadora es la comparación como punto de
valoración. Seguro que muchos de los que hayáis visto las dos películas o las
vayáis a ver os estaréis planteando lo mismo. Yo también lo voy a hacer aunque
sea sólo por unos párrafos, y voy a entrar a saco.
Esta película de da seis vueltas al Bohemian Rhapsody (2018) de Bryan Singer, incluidos sus Globos de
Oro, Oscars y resto de parafernalia agasajadora, producto del uno de los más
infames momentos mediáticos que nos están obligando a vivir, y eso es así, le
guste a quien le guste y le pese a quien le pese. La razón es obvia, y yo ya lo
comenté en su momento: Bohemian Rhapsody
no es una película, pero Rocketman si
lo es. Mientras la última se alimenta y se enriquece con la música de Elton
John, Bohemian Rhapsody nunca dejó de
ser una mesa con los videoclips de Queen preparados para presentar el último episodio
de Cachitos de Hierro y Cromo. Estoy
hablando de Cine.
La grandeza de un artista, la grandeza de un
cineasta reside en saber hacer cine. ¡Qué chorrada!, ¿Verdad? Pues sí, el cine,
como el resto de artes es pura química. Una obra de arte es mejor en función de
lo que sea capaz de transmitir tomando otros elementos de la realidad o de la
ficción, como pueden ser: una buena historia, un guión, unos escenarios, unos
caracteres, un ritmo, etc… Si alguien es capaz de hacer reaccionar con maestría
todos esos elementos en su justa medida y proporción, y crear una obra, un
producto nuevo que provoque algo distinto que lo que provoca la pura mezcla de
los elementos, este alguien es un químico, es un puto alquimista, es un artista.
Dexter Fletcher no es muy prolijo como
director de cine, ha hecho muchas otras cosas, ha sido productor en precisamente Bohemian Rhapsody (2018) de Bryan Singer, actor en más de 100
títulos de películas y de series de segundo orden, pero con lo poco que ha
dirigido, hace buena la expresión de "dos veces bueno". Películas
como Amanece en Edimburgo (2013) o Eddie, el águila (2015, respaldan su fama.
Durante la película, Dexter ha aprovechado la
maravillosa música de Elton John para reinventar un poco el cine, para enriquecerlo,
para alimentarlo, se ha dado un buen paseo experimentando, acercándose al musical,
¡Genial por momentos!, corriendo de la realidad a la ficción, emulando al
protagonista de verdad, lo falso y lo verdadero, jugando con el color y la
imagen, con el tiempo y con el espacio, una gran película llena de música, fotografía
y buenos planos. Genial la inclusión de la versión cinematográfica del Pinball Wizard de The Who.que Elton John interpretó al piano para Tommy (1975) de Ken Russell. (Tengo que volver a verla…)
Para mí personalmente la película tiene tres
momentos mágicos, The Bitch is Back,
Crocodile Rock y Pinball Wizard, y no diré más.
Taron Egerton, simplemente genial, absoluto,
y esto no lo va a discutir nadie.
Mi recomendación:
Esta es una película de las que hay que ver,
asiento cómodo, pantalla grande, buen sonido y a disfrutar. Si lo que te gusta
es la música encorchetada y enlatada, tal vez tengas oportunidad de ver Bohemian Rhapsody, y si no la ponen,
siempre te quedará Cachitos de Hierro y
Cromo en la 2.
