lunes, 25 de mayo de 2015

THE IMITATION GAME (Descifrando Enigma) (2014). Morten Tyldum

¿Qué es imitar?, ¿Puede una máquina imitar a un ser humano?, ¿Puede imitar su forma de pensar?, Pero… ¿Imitar a quién?, ¿A la raza humana o a un hombre en particular?

Todos los hombres somos distintos, todos tenemos diferente forma de pensar y por eso tenemos distintos gustos y distintas formas de actuar. Gracias a esto somos seres individuales, el regalo que es el pensamiento y la razón nos ha hecho únicos, hace que podamos decidir, la razón nos hace libres.

El individualismo nos lleva a lograr metas, pero también el trabajo en equipo. Nunca un  colectivismo de manada, esto siempre es un fracaso. Siempre el trabajo en un equipo en el que cada individuo funciona como una pieza distinta de un gran engranaje, una maquinaria en la que cada uno cumple con su función, en la que cada uno desarrolla su mejor cualidad intelectual.

La película, para mí, es un canto a la libertad, la libertad de tomar decisiones en tu vida personal, pero también la libertad de tomar decisiones que afectan gravemente a los demás y los conflictos morales que esto puede llegar a plantear. Yo diría que precisamente ahí es dónde se pone la mayor carga dramática de la película. ¿Podemos llegar a jugar a ser Dios? Lo que importa es que lo primero es la libertad, te la han dado en plenitud de uso y disfrute, sin límites, los límites los debe poner tu moral, tú debes saber ser libre. 

La película es también la historia de un drama personal en medio de la segunda guerra mundial, un drama individual que también representa un conflicto moral y social.

The Imitation Game se plantea desde el más puro posicionamiento neutral, nos plantea los asuntos muy sutilmente, para que pensemos, los plantea entre gambitos de dama, entre juegos de espionaje y contra-espionaje, y en medio del gran baile de la Segunda Guerra Mundial. ¿Acaso no crees que yo sé que tú crees que sabes lo que yo sé que te he dejado que sepas, o sabes algo más? Pues yo qué sé.

Morten Tyldum teje toda la trama con maestría, formando esta tela que nos muestra la vida de Alan Turing, creador de la máquina de Turing y precursor de la informática moderna, y lo hace de una forma íntima, de personajes, de relaciones humanas, sin planos lejanos, la cercanía de la cámara a las personas y la humanidad que muestran las imágenes es patente y proporciona toda la fuerza a la película que Tyldum quiere mostrar. Simplemente genial!

Mi recomendación: Si no la has visto ya estás corriendo. Si la has visto ya puedes volver a verla. Es una gran película, con Fondo, con Forma, con ideas para pensar y comentar con los amigos. Lástima de Cine Fórum.


viernes, 22 de mayo de 2015

MAD MAX: FURIA EN LA CARRETERA (2015). George Miller

"Sólo hay un sitio perfecto para colocar la cámara en cada toma" George Miller (2014)

Miller es especialista en películas de acción sobre ruedas, acción a raudales. Recordemos toda la saga: Títulos como Mad Max - Salvajes de autopista (1979), Mad Max 2, el guerrero de la carretera (1981), Mad Max, más allá de la cúpula del trueno (1985) y Happy Feet, rompiendo el hielo (2006), (Esta última por lo de "rompiendo el hielo"…)

Bromas aparte, sin lugar a ninguna duda la película que hoy comento es la mejor de la serie y a varios cuerpos de ventaja, y no quiero que lo que digo se malinterprete, ya que ésta para mí, no es una obra maestra porque le falta enjundia, le falta "mensaje", pero tiene sin embargo mucho de aquello para lo que se inventó el cine: Esta película es Entertainment.

George Miller camina ya por los 70 años y lo primero que te deja atónito es que Mad Max 2015 tiene más quintales métricos de acción, de octanaje, de decibelios, de tiros y de explosiones que cualquier otra película que yo haya visto en las últimas tres décadas, vamos que lo de La Jungla de Cristal (1988) de John McTiernan parece el anuncio del perrito del papel higiénico a su lado. ¿Pero qué desayuna este tío?  Ya quisiera yo llegar a su edad con esa energía, porque esta energía plasmada en lo que la película necesita para que sea técnicamente impecable implica un trabajo casi inhumano: Miles de tomas, un montaje trepidante, dobles que lo den todo, una coordinación milimétrica, etc… Me gustaría saber qué número de planos tiene la película en sus 120 minutos de metraje, porque si no es record Guinness debe estar muy cerca. ¡Y para colmo ya está pensando en la próxima!: Mad Max: The Wasteland.

Seguramente el futuro no será así, seguramente no habrá un holocausto nuclear, probablemente la sociedad tras-holocausto no se organizaría como se muestra en la película, pero ¿Qué más da? George Miller es un gran director y ha realizado una muy buena película, aunque a mí me aburra un poco el tema de la acción sin fundamento, que conste. También ha sido sabio para dejar al menos 20 segundos de tranquilidad y descanso auditivo por cada 40 minutos de acción desenfrenada, (Jajajaja…)

Charlize Theron se merienda la película de dos bocados, aunque lógicamente la exigencia de este papel no es mucha, pero la de los demás tampoco. Maravillosamente imaginativo el vestuario y genial el maquillaje de Jenny Beavan y Alice Baueris.


¿Mi recomendación? Pues muy clara: A quien le guste el Cine de Acción que la vea sin dudar; a quien le guste el Cine, que también la vea; y a quien no le guste el Cine ni la acción que se vaya a montar en barca al Retiro que está muy bonito (lo siento por los que no seáis de Madrid, los que no tengáis Retiro seguro que tenéis lugares fantásticos en vuestros pueblos y ciudades).

lunes, 18 de mayo de 2015

EL MAESTRO DEL AGUA (2014). Russell Crowe

La batalla de los Dardanelos es probablemente más conocida en la mayoría de lugares del mundo como la batalla de Galípoli. Fue una larga y horrible batalla que tuvo lugar durante la 1ª Guerra Mundial en Turquía. Miles de Otomanos, Ingleses, Franceses, Neozelandeses y Australianos perdieron la vida durante esa batalla, duró casi un año y fue especialmente cruenta.

La película narra la historia de un australiano que 4 años después de la batalla decide ir a Turquía a buscar los cuerpos de sus tres hijos desaparecidos en ella.

Russell Crowe me ha demostrado talento como director en su primer largometraje. Es una película de rodaje y montaje muy difícil, pero además se ha atrevido a mostrar que tiene recursos, que no va a hacer un cine de argumento lineal y plano, que quiere sumar, y esto es muy positivo. Nos deleita con alguna transición con desfase de sonido, inserción de imágenes con distorsión, analepsis, etc…, una serie de gestos que muestran cierta preocupación por contar las cosas de una forma más elaborada.

Aún así, debo decir que a mi juicio, la película no es redonda, Crowe no acierta a montar una línea argumental suficientemente sólida, la película se hace confusa en momentos. En algunas ocasiones es la imaginación del protagonista, que no estuvo en la batalla, quien nos cuenta lo que pasó, lo que le quita credibilidad. En otros momentos se introducen anécdotas que te apartan totalmente de la trama (¿Qué trama?), incluso la historia de amor que intenta acompañar al argumento principal queda un tanto ñoña y superflua. Toda esa deriva argumental unida a que Crowe no ha acertado a situar cada escena en su escalón adecuado en cuanto a su fuerza dramática y visual, hace que no haya cerrado el círculo y que la película quede sin reflejar lo que realmente el cineasta quiere contar: ¿Lo importante es la historia de la búsqueda de sus hijos o lo realmente importante es lo aberrante de la guerra?, ¿Es la historia de amor?, ¿Es todo?, parece que la historia es la búsqueda de sus hijos, pero el clímax dramático, el acento de la película lo pone Crowe en los planos de la guerra, (y no digo más para no hacer spoiler).  Bueno, pensad que también es posible que yo no me haya enterado de nada…


Me ha encantado la fotografía, realmente bella y los emplazamientos. Las actuaciones para mí son normalitas, pero por destacar a alguien me quedo con Yilmaz Erdogan.

miércoles, 13 de mayo de 2015

LA FAMILIA BÉLIER (2014). Eric Lartigau

La familia Bélier, que significa carnero (risas….), me ha sorprendido, esperaba una película un poco menos "trascendente". Es una gran película. 

Ya lo sé, siempre escribo lo mismo: el Fondo y la Forma, pero yo no tengo la culpa, y es que el arte es siempre así, no lo he inventado yo. Toda obra de arte tiene que decir algo, tiene que transmitir, tiene que causar sensaciones y sentimientos (Fondo), pero es que sólo será una obra maestra cuando además lo cuente con la altura de voz, la cadencia, la claridad, la belleza (Forma) suficiente para encandilar definitivamente al espectador.

En esta gran película francesa se hace un peculiar recorrido sobre la discapacidad, en concreto y en este caso sobre la sordera, y esto lleva a la discusión sobre la dependencia y las necesidades de las personas que padecen algún tipo de discapacidad, y también sobre sus posibilidades. Todo ello se modela a lo largo del metraje con una exquisita delicadeza y con una absoluta naturalidad que me hace pensar lo mucho que nos complicamos nosotros mismos la vida cuando nos enfrentamos con ese tipo de problemática. ¿Por qué no fluimos naturalmente como los ríos?, ¿Por qué no nos adaptamos al cauce y siempre tratamos de modificarlo?

La película también plantea en segundo plano y como consecuencia del argumento principal por un lado la incomprensión generacional (agravada en este caso por la incapacidad auditiva),  y por otro la diferencia entre huir (o abandonar) y volar en libertad. Conceptos profundos plasmados con una simpleza magistral.

Una película para toda la familia, una película para todas las edades, una comedia con pinceladas dramáticas, como la vida misma, una película para que todos aprendamos. En el plano técnico está muy bien resuelta, no es monótona, está muy bien narrada, no sobra ni falta. Hay constantes cambios, de luz, de paisaje, de encuadre…, hay riqueza en la fotografía, en el movimiento, en el montaje…


La música, ¡Quiero la banda sonora!