domingo, 25 de octubre de 2015

MARTE (THE MARTIAN) (2015). Ridley Scott

El otro día quedé con Ridley Scott, esto lo hago desde que vi su película Blade Runner (1982), cuando me prometí a mí mismo ir a verle en todas sus películas. Sí, verle, porque no lo dudéis, cada director aparece reflejado en sus obras. Llegué a la sala y estuve esperando, pero mi amigo Ridley apenas asomó fugazmente por el  cine.

Ridley Scott ha perdido una oportunidad de oro para reaparecer con fuerza en la escena, lleva años dando tumbos, ha desperdiciado una notable ocasión para hacer otra gran película de Ciencia Ficción, el género que le encumbró. Traer a Marte a Robinson Crusoe era la receta ideal para plantear algo superior, para profundizar , para darle a una película, perfectamente ejecutada, ese ingrediente que la lleva a permanecer de por vida en nuestras memorias y en los libros de cine.

Ridley Scott se ha quedado en la buena ejecución, se ha quedado en lo estético, pero a la poesía le falta pasión. No he sentido angustia, ni miedo, ni siquiera inquietud, tampoco me he encontrado reflexionando sobre planteamientos morales. No he detectado los ingredientes que enriquecen un plato genial y distinto, me he comido otras lentejas de cuartel.

Me entristece tener que decir esto de uno de mis directores favoritos, ¿Será porque le exijo mucho más que a los demás? Pero lo que he visto es a un granjero disfrazado de McGyver paseando por la casa de la pradera. Una película lejana a lo que este grandísimo director es capaz de hacer, y eso lo ha demostrado varias veces.

Odiosas comparaciones, pero Gravity (2013) de Alfonso Cuarón, le saca muchos cuerpos de ventaja y no digamos Misión a Marte (2000) del Príncipe del suspense Brian De Palma (Hitchkock será siempre el Rey). 

Decepcionante. Decepcionante no significa mala, decepcionante significa que no responde a lo que se espera de ella, que no cubre las expectativas, pero la película es técnicamente una muy buena película con unos buenos efectos, una buena fotografía, una buena interpretación por parte de Matt Damon y con suficiente respaldo científico si exceptuamos algún detalle (intentad deducirlo con el dato de que la presión atmosférica en Marte es de unos 8 hPa, menos de la centésima parte de la de la tierra entorno a los 1015 hPa). 

Bueno también el aderezo de la música Disco de los 80 y por mencionar algo más positivo el magnífico guiño a Starman (David Bowie, 1972).


Mi recomendación: Si te gusta Ridley Scott, ve a verla, pero estás avisado, así por lo menos no te llevarás una decepción tan grande como la que me llevé yo. Si no sabes quién es Ridley Scott, o sabiéndolo te importa poco, puedes ir a verla, es una película bastante superior a las que estrenan en los cines, pide tu bebida favorita y tus palomitas y a disfrutar, pero nunca, nunca cojas patatas, (mejor palomitas, te lo aseguro)

4 comentarios:

  1. Me dio esa misma sensación paco. Gracias por tus comentarios

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  2. Me dio esa misma sensación paco. Gracias por tus comentarios

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  3. Gracias a tí por leerme, con lo pesado que soy a veces....

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  4. Gracias a tí por leerme, con lo pesado que soy a veces....

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