Un
buen amigo mío escribió un día una carta a un periódico que inmediatamente fue
publicada, no en vano el Fondo y la Forma de lo que en la carta se decía eran excelentes.
Si me da permiso corregiré este post y pondré su nombre.
En
la carta decía entre otras cosas "Una sociedad que no se beneficia de la
sabiduría de sus mayores y que no deja desarrollarse a sus jóvenes está
enferma."
¿Sabéis
las toneladas de experiencia que se almacenan en la memoria de una persona a
punto de jubilarse?, ¿No parece lamentable que justo en ese momento, la
sociedad "prescinda" de ese filón de oro puro y lo envíe a un
cementerio de elefantes? Yo no digo que esas personas deban seguir trabajando,
ni tanto tiempo al día ni con tanta exigencia productiva, pero creo que sería
muy positivo para la sociedad y para las empresas que, como plantea en
principio la película, se mantuvieran en el mundo laboral como una especie de
wiki-becarios que entre otras cosas, podrían evitar que se cometieran una y
otra vez los mismos errores de antaño ante situaciones parecidas.
En
realidad al final va a ser cuestión de tiempo, esto va a suceder, y lo digo con
la seguridad que caracteriza a un objetivista como el que escribe, no es que
crea que vaya a suceder, es que va a suceder, y no falta mucho.
Ante
un planteamiento tan estupendo, la película (lo digo para que sepáis que ahora
estamos hablando de cine, jajaja…) recorre un camino muy distinto, se niega a
explotar éste filón y se convierte en Ortro, el hijo de Equidna y Tifón, el perro
de dos cabezas: Por un lado la cabeza que representa una comedia bastante divertida,
con un genial Robert De Niro y por el otro la que escenifica un auténtico
pastelón al mejor estilo de Hollywood, que termina desbarrando con un final
cuanto menos sorprendente, y me refiero sobre todo a la última escena, no seáis
malpensados. (Ah, ¿Qué no lo entendéis? Pues id a verla, porque no pienso hacer
spoiler).
Mi
recomendación: Si te gusta reír y quieres pasar un rato agradable aunque sea en
la pastelería de Pink Soft Sugar, ve a verla, Robert De Niro compensa con
creces. Si te gusta echar alguna lagrimilla y quieres utilizar ese pañuelo que
tienes sin estrenar, pues también ve a verla aunque De Niro te corte los
lagrimones con sus gracias.

Coincido contigo Paquito en tus opiniones sobre esta peli. Aunque fui a verla por descarte, ya que la cartelera ofrecía pocas alternativas, me entretuvo. Pienso como tu dices que las empresas deberían valerse del asesoramiento de los mayores, de manera altruista por parte de estos.
ResponderEliminarGracias Damián por tu comentario, me lo tomo como un "asesoramiento" de alguien sabio y con experiencia tras ver muuuchas películas. Altruista?, mejor si te invito a una caña y compartimos pensamientos verdad?
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