viernes, 3 de abril de 2015

LA ESPINA DE DIOS (2015). Óscar Parra de Carrizosa

Si recordamos Rey de reyes(1927) de Cecil B. DeMille o la de (1961) de Nicholas Ray, La historia más grande jamás contada (1965) de George Stevens o Jesús de Nazaret (1977) de Franco Zeffirelli, creo que recordaremos en todos los casos que son superproducciones, películas producidas con muchos medios. La espina de Dios no está hecha con los mismos medios, sin embargo no carece de ellos, es una película hecha con cariño, con fuerza, con pasión por el cine y con ganas de tallar historias en celuloide, de escribir con imágenes.

Óscar Parra de Carrizosa articula todos los elementos a su alcance (dirección, guión, montaje…) y hace una película redonda, una película en la que se cierra el círculo, una película que lleva la coherencia tanto en el Fondo como en la Forma. Trata de una manera muy humana y cercana los tres años de predicación de Jesús hasta su crucifixión y resurrección, sin alardes, siempre desde dentro, desde el punto de vista de los apóstoles, desde su paradójica humanidad en la que cabe la tristeza, el humor, la duda y el miedo. Y la Forma acompaña, Óscar utiliza el contrapicado suave para mostrar los planos de Jesús adoctrinando a sus discípulos y casi nunca abre el plano de la cámara, porque no lo necesita para hablar en un idioma tan cercano, no le hacen falta reyes y cohortes, no le hacen falta miles de extras, le sobra y le basta con el cariño y las ganas de los figurantes voluntarios de Santa Cruz de la Zarza, con sus paisajes manchegos y los olivos entre los que ha pintado esta película. La interposición de unos pocos planos amplios con imágenes de oriente medio y del mar terminan de completar la paleta de colores que este cuadro necesita.

Excelentes Sergio Raboso como Jesús de Nazaret, y también Antonio Esquinas como Simón Pedro y Pablo Pinedo como el apóstol Andrés, tan cercanos, tan normales y tan humanos.

Hoy es Viernes Santo, estos días son días de películas bíblicas, son tiempo de pasión, de recogimiento y también un buen momento para ver una película como esta, os la recomiendo. Yo tuve la suerte de que el pasado Jueves 26 de Marzo me invitara mi amigo Román Muñoz al preestreno de La espina de Dios en Madrid. La suerte, porque si no fuera por eso tal vez no la habría visto, ya que no se ha estrenado en multitud de cines como las grandes superproducciones, y sin embargo la película me gustó, ya lo he escrito, pero también me gustó muchísimo volver a escuchar aplausos en un cine al finalizar una película, muchos aplausos, aplausos que resonaban con cada nombre que aparecía en los títulos de crédito, aplausos al aparecer el nombre de Santa Cruz de la Zarza, aplausos que son signo de haber disfrutado de algo bien hecho y aplausos de orgullo por haber participado en ello. Aplausos en definitiva de felicidad, enhorabuena por ello!

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