Me defraudó Tim Burton. Me
defraudó su película. No es que la película sea mala, no lo es, pero no está a
su nivel, o por lo menos no está al nivel que yo espero de Tim Burton. Me ha
costado reconocerle en su obra. Curiosamente en una película en la que se habla
de la suplantación de identidad en la autoría de obras de arte, es como si otra
persona hubiera dirigido esta película.
La película está basada en una
historia real, está basada en la vida de la pintora Margaret Keane y en la
relación con su marido, a quien no nombraré. Margaret pintaba a los niños con
unos grandísimos y expresivos ojos, son como caricaturas. A mí no me cabe duda
de que precisamente esto es lo que más ha atraído al genio de la
“caricaturización cinematográfica” para realizar esta película. Pero Burton no
aparece, no aparece su cine, es como si se le hubiera olvidado abrir el
maletín que llevan los genios como él para crear sus obras de arte.
La ambientación es buena, muy
buena, en momentos es sublime, aquí si hay Burton, con esos decorados
acrílicos, plastificados, directamente importados desde los "diner"
norteamericanos de los años 50, pero eso es poco, yo quiero más Burton en una
película suya.
Como fondo aparece la eterna
polémica sobre el arte. ¿Qué es arte? ¿Aquello creado por el hombre que nos
produce un vuelco en el corazón al ser percibido por nuestros sentidos? O,
¿aquello sublime, culturalmente enriquecedor y formalmente encumbrado por la
crítica?¿Son los críticos aptos para enjuiciar obras de arte? O, por el
contrario, ¿son artistas fracasados e incapaces de dar esa vida a obras creadas
por ellos? Esto me lleva a pensar en que estoy escribiendo una crítica ¿Qué
hago criticando cine? ¿Qué hago criticando a Tim Burton? ¿Acaso soy capaz
de hacer algo que se acerque siquiera a cualquier mediocre película para la más
mediocre cadena de televisión? Y vosotros, ¿qué miráis? ¿Acaso me vais a
criticar por eso?.
Al final, cuando más espesa se me
estaba haciendo, la película tiene un sorprendente cambio de tono, de punto de
vista, incluso de género. Se genera un cambio en el ritmo y un cambio en la
relación con el espectador; emerge la caricatura y aparece el gran Tim Burton y
su humor. Y entonces… finaliza la película.
Amy Adams y Christoph Waltz, muy
bien. Aportan mucho, ayudan a que la película no se desmorone. Impresionante
Amy Adams aunque evidentemente no tan arrebatadora como en American Hustle, La gran estafa
americana (2013).

Hola
ResponderEliminarNo se si sé escribir un comentario
Pues sí
ResponderEliminarPaco: me mola como escribes. Eres una caja de sorpresas!!
Volveré a frecuentar las salas para polemizar contigo.
Abrazos
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarJaja Enrique, creo que no había leído tus comentarios. Polemiza cuanto quieras amigo, pero si lo prefieres polemizamos delante de una buena cerveza!!
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
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