sábado, 3 de enero de 2015

BIG EYES (2014). Tim Burton

Me defraudó Tim Burton. Me defraudó su película. No es que la película sea mala, no lo es, pero no está a su nivel, o por lo menos no está al nivel que yo espero de Tim Burton. Me ha costado reconocerle en su obra. Curiosamente en una película en la que se habla de la suplantación de identidad en la autoría de obras de arte, es como si otra persona hubiera dirigido esta película.
                                          
La película está basada en una historia real, está basada en la vida de la pintora Margaret Keane y en la relación con su marido, a quien no nombraré. Margaret pintaba a los niños con unos grandísimos y expresivos ojos, son como caricaturas. A mí no me cabe duda de que precisamente esto es lo que más ha atraído al genio de la “caricaturización cinematográfica” para realizar esta película. Pero Burton no aparece, no aparece su cine, es como si se le hubiera olvidado abrir el maletín que llevan los genios como él para crear sus obras de arte.

La ambientación es buena, muy buena, en momentos es sublime, aquí si hay Burton, con esos decorados acrílicos, plastificados, directamente importados desde los "diner" norteamericanos de los años 50, pero eso es poco, yo quiero más Burton en una película suya.

Como fondo aparece la eterna polémica sobre el arte. ¿Qué es arte? ¿Aquello creado por el hombre que nos produce un vuelco en el corazón al ser percibido por nuestros sentidos? O, ¿aquello sublime, culturalmente enriquecedor y formalmente encumbrado por la crítica?¿Son los críticos aptos para enjuiciar obras de arte? O, por el contrario, ¿son artistas fracasados e incapaces de dar esa vida a obras creadas por ellos? Esto me lleva a pensar en que estoy escribiendo una crítica ¿Qué hago criticando cine? ¿Qué hago criticando a Tim Burton? ¿Acaso soy capaz de hacer algo que se acerque siquiera a cualquier mediocre película para la más mediocre cadena de televisión? Y vosotros, ¿qué miráis? ¿Acaso me vais a criticar por eso?.

Al final, cuando más espesa se me estaba haciendo, la película tiene un sorprendente cambio de tono, de punto de vista, incluso de género. Se genera un cambio en el ritmo y un cambio en la relación con el espectador; emerge la caricatura y aparece el gran Tim Burton y su humor. Y entonces… finaliza la película.

Amy Adams y Christoph Waltz, muy bien. Aportan mucho, ayudan a que la película no se desmorone. Impresionante Amy Adams aunque evidentemente no tan arrebatadora como en American Hustle, La gran estafa americana (2013).


5 comentarios:

  1. Hola
    No se si sé escribir un comentario

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  2. Pues sí
    Paco: me mola como escribes. Eres una caja de sorpresas!!
    Volveré a frecuentar las salas para polemizar contigo.
    Abrazos

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  3. Jaja Enrique, creo que no había leído tus comentarios. Polemiza cuanto quieras amigo, pero si lo prefieres polemizamos delante de una buena cerveza!!

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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