Desde hace cierto tiempo me dicen que he
cambiado. Yo no lo recuerdo. No sé realmente lo que me quieren decir. Dicen que
no soy yo, que no soy el mismo, que es como si otra persona habitara mi cuerpo,
otra mente, pero no sólo eso, me dicen que tampoco sigo mis aficiones de toda
la vida, ni mis costumbres tampoco, pero yo no siento eso, siento que lo que me
gusta ahora me ha gustado siempre, mis aficiones son las mismas y mis anhelos
también. No sé, por tratar de acercarme al pensamiento de quienes me conocen quiero
pensar que puede que , en parte, tengan razón, que tal vez hay circunstancias
ajenas a uno que le hacen cambiar, tal vez hay actuaciones de otras personas
que provocan una modificación en el comportamiento de uno, algo así como el
principio de acción y reacción expresado en la tercera ley de Newton pero
llevado a la conducta humana, en realidad lo que se conoce en el mundo de la
psicología como conducta reactiva. Tal vez sea eso…, …pero es muy raro, en el
fondo creo que a mí nunca me gustó mi plato favorito, la carne de rata cruda…
Es muy extraño despertar y encontrarse un
párrafo como el anterior escrito en tu ordenador personal, yo desde luego no sé
quién lo habrá tecleado, me he quedado dormido hace un rato. Pero ¿Dónde está
la barrera que separa un estado de ánimo de una doble personalidad?
Seguramente, aunque yo no soy experto en la materia, el límite está en esa
línea que separa la aceptación y el rechazo de la propia entidad y sus
circunstancias, línea que se atraviesa inconscientemente al no aceptar dicha
realidad o no poder enfrentarla. Al menos eso creo que piensa mi hermano mayor,
que es psicólogo, aunque no lo hemos comentado porque no nos vemos mucho.
El director de películas como El sexto sentido (1999), Señales (2002) y El bosque (2004) entre otras, nos trae
ahora una historia cimentada sobre el TID (Trastorno de Identidad Disociativo),
un tema que sin lugar a dudas da mucho juego.
Shyalaman es un director con mucho oficio, lo
cual siempre es garantía de que no tiras el dinero, sus películas lo valen, y
esta no es menos. Además produce, escribe guiones, dirige y hasta actúa en
muchas de ellas. Sí, lo habéis adivinado, es ese Dr. Hill con pinta de indio
que sale en El sexto sentido y es Ray Reddy en Señales…, pero en esta
también sale (ahora toca jugar a descubrirle viendo la película, como hacíamos
con Hitchcock).
La película está interesante, Shyamalan tiene
muchos recursos y los sabe utilizar, es un experto en suspense y no necesita
apoyarse en ningún caso en lo gore. Es de los que saben recordarte que existe
la cara oculta de la luna sin que la veas, vaya viene a ser como un técnico en
el "fuera de plano".
James McAvoy bien, aunque creo que no para
tirar cohetes
Mi recomendación:
Si te gusta el género, una buena película de suspense
o terror psicológico. Si por el contrario no te gusta el suspense, te aconsejo
que aproveches para ir a verla cuando cambies de personalidad.

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