Soy de los que piensan que las
personas nacemos como "Tabula rasa" y que las experiencias que
vivimos durante el comienzo de nuestras vidas moldean nuestra manera de
percepción, nuestra personalidad y nuestro pensamiento. En este sentido me
posiciono claramente con la teoría del filósofo inglés John Locke: De alguna
manera, experiencias no convencionales durante el inicio de nuestras vidas,
hacen que nuestra forma de ser en el futuro sea poco convencional.
Existe otra teoría (René
Descartes) que dice que el hombre nace, no se hace, o que al menos ciertos
conceptos vienen "grabados de fábrica" en los seres humanos. A ésta,
podríamos llamarla la teoría de la predestinación, es decir, una persona está predestinada
a pensar y razonar de una manera singular o teledirigida simplemente por su
naturaleza. Yo no creo en esto, o al menos no creo totalmente. Pienso más bien
que los seres humanos somos como los metales, unos más duros, otros más blandos,
y de alguna manera todos moldeables con más o menos esfuerzo, independientemente
de que nuestra naturaleza, como la de los metales, sea distinta.
En definitiva: Es imposible que
una persona como el protagonista de la película tenga, después de la
experiencia por él vivida, un comportamiento normal: la mente siempre es
moldeable, excepto si se rige por las leyes del conocimiento y de la razón pura
(lo cual en realidad es una paradoja, ya que esto también se adquiere, pero
esto daría muchísimo de lo que hablar...) Simplemente diré, como regla general
que a mayor edad, mayor conocimiento y por lo tanto menor capacidad de ser
moldeado. Ved la película.
De todo esto se habla en esta
magnífica película, el Fondo por lo tanto está servido. Pero la Forma no le va
a la zaga. El inicio de la película te secuestra del resto de tu vida, patea
tus problemas y te sumerge en un sobrecogedor episodio de angustia vital: Se
produce el milagro del Cine. Ese milagro que hace que te olvides del tiempo y
que te olvides de que existes.
Lenny Abrahamson utiliza en esta
fase de la película imágenes incompletas, cortas, forzadas aposta y poco
abiertas. Son los propios encuadres los que proporcionan el suspense y la angustia hasta que
ceden el relevo poco a poco a la acción. Simplemente genial. La luz, el medido movimiento de la cámara, el sonido...
Brie Larson de Óscar. Normal que
se lo haya llevado TODO: el Óscar, el Globo de Oro, el BAFTA, el Independent
Spirit Award, el Premio del Sindicato de Actores, el ACC…
Jacob Tremblay, para mí tiene
mucho más mérito, si cabe lo ha hecho mejor que Brie. Pero cómo es el cine! No
se ha llevado NADA. Eso sí, tiene toda una vida por delante y seguro que
llenará las vitrinas.
Mi recomendación. Hoy lo digo
bien claro: Esta película hay que verla sí o sí. Si no la ves, no pienso hablar
de cine nunca más contigo…

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