Renunciar
a tus principios y doblar tu pensamiento en nombre de la falsa democracia basada
en la expresión de los deseos o pareceres de la mayoría te corrompe como
persona destruyendo para siempre la razón. Ocultarse en la mayoría y eludir el
cumplimiento de las reglas aceptadas del juego, aunque fuere aclamado por la
inmensa mayoría, es algo de lo más repugnante que se puede hacer. A pesar de
que esto es así, hoy está muy de moda saltarse las reglas enarbolando la bandera
de la opinión de la mayoría.
"En un mundo al
borde del abismo la diferencia entre la paz y la guerra es un hombre honesto", este es simplemente el eslogan de la
película, y a mi juicio sintetiza el Fondo, la idea principal alrededor de la
cual gira el argumento y que articula la razón de ser de la película, el
espíritu de un "Stoikiy muzhik", el hombre que no se dobla.
La
Forma se la da a la película un gran MAESTRO (sí, con mayúsculas) del arte
cinematográfico: Steven Spielberg. A mi juicio y después de los últimos fiascos
de películas que he tenido la suerte (mala) de ver, una de las mejores
películas del la cosecha de 2015.
Es
una película de espías, pero tiene algo que es muy difícil de ver en este género:
no te pierdes, se entiende, se puede seguir la trama. No hay infinidad de
personas con nombres impronunciables y en clave haciendo de intermitentes en la
película, manifestándose y desapareciendo como fantasmas con la cara más tapada
que el hombre elefante y relatando intrigas
jeroglíficas dignas de Ocón de Oro. ¿Está como "hecha para tontos"?, pues no, está hecha por un listo,
por alguien que sabe expresarse con una cámara en la mano, con alguien que sabe
Latín, que habla idiomas, entre ellos el idioma de la concatenación argumental
de imágenes, del tempo y de la dosificación, de la pausa y la acción, alguien
que sabe de sintaxis cinematográfica.
Spielberg
además de sabio es noble, eso creo yo. Particularmente me emociona ver cómo un
MAESTRO no pierde ocasión para rendir tributo a "sus mayores". La película sin duda tiene trozos de
Hitchcock y por supuesto un memorable recuerdo para Wilder cuando Donovan pasa
por delante del cine alemán en el que están proyectando nada más y nada menos
que "Eins, Zwei, Drei", "Uno, dos, tres." (1961) Billy
Wilder.
Mark
Rylance, genial, de momento el papel de su vida. Tom Hanks, sobran las palabras y no
voy a decir nada más, creo que es la cuarta vez que trabaja con Spielberg. Sin
embargo de Steven Spielberg sí que voy a añadir algo muy simple: nos deja, de
nuevo, algunos planos para la eternidad.
Mi
recomendación: Si te gustan las de espías: ¿Cómo te vas a perder la mejor
película de espías de los últimos años?. Si no te gustan las de espías: Ve a
verla, esta no es una película de espías, es de Steven Spielberg.

Impecable tu análisis de la película Paquito. Solo me atrevo a mencionar la escena final, la familia viendo la tele en la que hablan del hombre que ha llevado a cabo esa labor tan importante, se refieren al padre que en ese momento entra en casa y se dirige directamente al dormitorio. Cuando llega su mujer sorprendida por la noticia, el duerme extenuado y vestido sobre la cama. Maravillosa.
ResponderEliminarGracias Damián
EliminarGracias Damián
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