viernes, 23 de enero de 2015

LA TEORÍA DEL TODO (2014). James Marsh

"He notado que aun la gente que dice que todo está predestinado y que no podemos hacer nada para cambiar nuestro destino, mira antes de cruzar la calle" (Stephen Hawking). Probablemente Stephen Hawking sea una persona predestinada a ver cómo le dan un Oscar a quien le interpreta en esta película, Eddie Redmayne. Particularmente es un actor que nunca me ha llamado la atención, pero tengo que reconocer que en esta ocasión se sale, aunque también considero que el personaje tiene más de gestualidad postural que de expresividad emotiva.

La película cuenta la vida de S. Hawking desde el punto de vista de su exesposa Jane Wilde. Está nominada a 5 premios de la Academia, entre ellos el de mejor guión adaptado, pero a pesar de todo esto, no me ha llenado, me ha faltado algo. Yo necesito más cosas en el Cine, necesito Forma y Fondo.

Debo reconocer que aparte de la excelente actuación de E. Redmayne, la película tiene un exquisito montaje, una muy buena fotografía cercana a la simulación de cine documental de los años 60 y 70 (aquellas películas caseras rodadas en 8mm o super8 con la primitiva película Eastman que desteñía con el tiempo por su inestabilidad) y una buena música. Digamos que la película tiene Forma pero no tiene Fondo, o al menos carece del Fondo que podría llegar a tener una película sobre Hawking, en realidad está más cerca de un episodio de "Corazón de Verano" que de un documental de La 2. Probablemente el hecho de estar basada en el libro escrito por Jane Wilde "Hacia el infinito: mi vida con Stephen Hawking" haya forzado que la película esté más cerca de la visión de historia de amor de Jane que de la visión científica de Stephen. A partir de aquí que cada uno haga su elección, pero se podría haber planteado mucho más seriamente el debate sobre la existencia de Dios, sobre la Historia del Tiempo o sobre la superación personal y el sufrimiento, tema sobre el que no se profundiza, presentándose en la película como un hecho más.

Felicity Jones no lo hace mal, pero creo que tampoco está para un Oscar.

Aunque sólo somos una raza avanzada de monos en un planeta menor de una estrella promedio, podemos entender el universo y por lo tanto también el Cine. Eso nos hace muy especiales.

1 comentario:

  1. Otra vez de acuerdo con tu crítica.: Me ha faltado algo, esperaba otra cosa.

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