La riqueza es exactamente como la
energía, ni se crea ni se destruye, sólo cambia de manos. La alegría que suele
generar el ingreso de una cantidad abominable de dinero se sustenta ni más ni
menos que en el empobrecimiento de otras personas, por lo que bien pensado, no
debería producir alegría, sino tristeza. De ahí las famosas palabras bíblicas
sobre el camello y la aguja. A pesar de esto, nunca le diría que no a un
pequeño alivio en mi maltrecha economía.
Los seres humanos no pueden volar, y si
alguien os dice que sí, os está invitando a que probablemente os matéis en el
intento. Cuando a alguien que no tiene capacidad económica para adquirir una
vivienda, un banco le dice que sí puede, le está empujando probablemente hacia
la quiebra, la miseria (y ahora no quisiera entrar en si esto es o no es justo,
que ese es otro tema).
En realidad os he contado una
mentira gorda, y muchos os habréis dado cuenta, era para darle dramatismo al
texto: La riqueza sí que se puede crear, se puede generar a base de trabajo, de
esfuerzo, de los inventos y de los avances tecnológicos, pero nunca mediante
mecanismos financieros.
Yo no soy economista ni mucho
menos, pero lo veo así:
El sujeto A compra una casa por 1.000.
Supongamos que es su precio y que la casa ya existe y es propiedad del sujeto
B. Como A no tiene 1.000, C, que suele ser el malo, le presta esos 1.000, pero
le pide que le devuelva 1.300 es decir 1.000 + los intereses que le va a pagar
a lo largo de X años: Ya se ha formado la pelota! uno cambia 1.000 por una casa
de 1.000 y otro cambia 1.000 y pide 1.300, pero esos 300 no existen, y puede
que no existan nunca, el caso es que con esos 1.300 comienza a rodar la bola de
nieve montaña abajo: Comienza el mercadeo de futuros, los CDS's, los CDO´s, el
mundo de los SWAP´s y todo lo demás.
Todo esto lo trata de explicar
Adam Mckay en su película. La verdad es que vista la explicación de esta manera,
lo único que puedes pensar es que la película es un soberano "truño",
es decir: un bono basura, pero no es así. Digamos que Mckay ha querido meter en
su cartera de inversión para los Oscars otros productos financieros con
calificación AAA y poco riesgo: Christian Bale, que indudablemente destaca, Brad
Pitt, Ryan Gosling, Steve Carrell, y lo ha mezclado con un buen método de hacer
cine, método que aumenta el interés del espectador durante el visionado: la utilización
de planos cortos y el montaje dinámico. Si a esto le unes detalles de alta gama
como el uso de una técnica como el INSERTO o Plano Recurso, que hacía tiempo que
no veía en el cine, la película no solo
se hace entretenida, sino que se posiciona bien para los premios de la Academia,
aunque yo personalmente no la veo favorita. (INSERTOS son planos que no forman
parte de la trama principal de la película y se muestran entre otras cosas,
para dar información adicional, o mostrar algún elemento de interés en un
momento dado).
Mi recomendación: Si estás interesado
por la burbuja inmobiliaria, la crisis, los CDO's, SWAP's, CDS´s, etc, es muy
probable que te satisfaga plenamente. Si todo eso de las inversiones y los
brokers no te llama la atención, también puedes verla. A pesar de lo aburrido
que te parezca el tema, la película está francamente bien hecha, tiene arte,
tiene técnica, muestra recursos, es cine.

Pues no se lo llevó, como era de esperar.
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