martes, 7 de agosto de 2018

SOLO (2018). Hugo Stuven


Libertad o Amor.

Los eternos incompatibles. Esta la elección que nos plantea la vida, hay que posarse en un lado de la balanza, hay que elegir.

El precio del Amor es la Libertad, y el precio de la Libertad es la Soledad, porque la Soledad es un precio, y muy caro, aunque la Libertad que la provoca absolutamente siempre está acompañada de sus dos íntimos amigos: el Egoísmo y el Orgullo, amigos que la veneran y que la forjan, la construyen destruyendo a la persona y su entorno.

Qué fácil es vivir dejando pasar el tiempo, sin hacer nada, sin dar nada, pensando que amamos mientras estamos atados por el egocentrismo y por el orgullo, disfrutando de nuestra amada Libertad, como el Sol, como el centro del sistema alrededor del que todos dan vueltas sin que nadie se acerque jamás.

La soledad a la que se refiere la película es esta. No es una soledad anclada en un momento del espacio-tiempo, sino una Soledad angustiosa, con mayúscula, la del egoísta, la del orgulloso, la que destruye la vida, la que destruye a la persona, la de quien ha renunciado al Amor. No se trata de esa soledad elegida, esa que a veces te libera de un entorno peor, esa que escogemos durante momentos para librarnos de las agresiones, que nos lleva a centrarnos, esta tiene cura mediante una decisión inmediata, la otra sólo mediante un cambio de actitud ante la vida.

La película tiene Fondo, está basada en una vivencia personal real, una de esas vivencias que dejan huella, que provocan un cambio de actitud, otra manera de enfrentarse a la vida. Y esto se nota en el tempo, en la pausa buscada en el relato que Hugo Stuven Casasnovas nos presenta, en el envoltorio en el que nos lo ofrece, dando pequeñas capas de barniz en nuestra mente con el tiempo suficiente para que se fijen.

El esquema visual de la película es fabuloso, la búsqueda del plano, del encuadre, del desplazamiento de la cámara, de la fotografía, de la luz, es una constante en la película, lo cual además de acompañar al tempo, es muy de agradecer, eso se llama sacar partido a un buen modelo, y me refiero a Fuerteventura y sus paisajes.

La actuación de Alain Hernández, más que digna. Es muy complicado mantenerse en ese punto de la interpretación y no traspasar la línea de lo grotesco. Aura, guapísima, aunque no tiene papel para juzgarla.


Mi recomendación:

Para los amantes del cine: No es una película muy bien valorada por la crítica, pero como sabéis yo voy por otra vía. Es una película que merece la pena ver, tiene valores artísticos y mensaje, y sobre todo es coherente, aunque haya algún momento en que se eche en falta algo más de acción. Por el contrario, si piensas que vas a necesitar algo más de acción, creo que en el cine de al lado ponen una de Seagal donde reparte mamporros con palos de fregona a cascoporro, además esa no es "de pensar".

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